Cómo tratar los árboles con podredumbre parda

El hongo de la podredumbre parda (Monolinia fructicola) es una enfermedad fúngica que puede devastar frutos de hueso como nectarinas, melocotones, cerezas y ciruelas. Los primeros síntomas de la enfermedad suelen aparecer en primavera, con flores marchitas que se convierten en papilla y forman una masa de esporas grisáceas y peludas en la rama. A partir de ahí, entra en la ramita y se forman cancros. Cuando la fruta madura se infecta, los signos comienzan con una pequeña mancha marrón podrida y un rápido crecimiento de esporas. La fruta entera puede consumirse en cuestión de días. Saber cómo tratar un árbol frutal con hongos de podredumbre parda es de suma importancia para el jardinero aficionado, ya que la enfermedad puede volver a aparecer si no se toman las precauciones adecuadas.

Tratamiento de los hongos de podredumbre parda

Para el jardinero aficionado, saber cómo tratar un árbol frutal con podredumbre parda es, en gran medida, una cuestión de prevención. En el caso de los árboles que ya están infectados, el único remedio es el tratamiento con un fungicida contra la podredumbre parda. Es necesario eliminar los frutos y las ramitas enfermos antes de aplicar el fungicida contra la podredumbre parda. La mayoría de los fungicidas para árboles frutales de uso general son eficaces para controlar la podredumbre parda.

La prevención como control de la podredumbre parda

El control de la podredumbre parda en el hogar comienza con la higiene. Se deben retirar todos los frutos del árbol al final de cada cosecha para evitar que la podredumbre se afiance al año siguiente. Se deben quemar todos los frutos dañados (momificados), así como las ramitas afectadas por cancros de podredumbre parda, e incluso los frutos y ramitas caídos que no estén afectados deben ser rastrillados y quemados también. También se debe utilizar fungicida con regularidad y según las instrucciones para cada fruto en particular. Comience el tratamiento con fungicidas a principios de la primavera, antes de que aparezcan los botones florales, y vuelva a aplicar el fungicida cada dos o tres semanas hasta que las flores del melocotonero se hayan marchitado. Reanude la aplicación de fungicidas cuando los frutos empiecen a adquirir su primer color, lo que debería ocurrir entre dos y tres semanas antes de la fecha prevista para la cosecha. Dado que las condiciones húmedas favorecen el crecimiento de hongos, una poda adecuada es esencial para controlar la podredumbre parda. Pode los árboles para lograr la máxima circulación de aire y luz solar. El control de la podredumbre parda en el hogar también debe incluir la protección contra los daños causados por los insectos. Incluso las pequeñas heridas causadas por los insectos pueden crear aberturas para que los hongos encuentren un hogar. El control de la podredumbre parda es un proceso continuo que abarca todos los aspectos del desarrollo de la fruta, y los insecticidas o el control orgánico de insectos forman parte de él. Si se presta la atención adecuada a las rutinas que deben formar parte habitual del cuidado de los árboles frutales, el tratamiento de un árbol frutal con podredumbre parda no será tan devastador como parece en un principio.

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