
La madera es una opción muy popular para el mantillo de jardín, y gracias a su agradable aroma y su capacidad para ahuyentar las plagas, el cedro resulta especialmente útil como mantillo. Siga leyendo para conocer los problemas y las ventajas del mantillo de cedro.
¿Se puede utilizar mantillo de cedro en huertos?
Todo tipo de mantillo conlleva el peligro del viento. En zonas con vientos muy fuertes, puede ser mejor no aplicar mantillo. Si solo se trata de un poco de viento, el mantillo de madera triturada resiste mejor el viento que las astillas. Dicho esto, se ha demostrado que el serrín de cedro afecta negativamente a las plantas jóvenes y debe evitarse. El problema de utilizar cualquier material leñoso como mantillo es que, al descomponerse, extrae nitrógeno esencial del suelo. No debería suponer un gran problema mientras el mantillo permanezca en la superficie del suelo, pero una vez que se mezcla con la tierra, la descomposición se acelera y se extiende de manera uniforme por todo el suelo. Por este motivo, los problemas del mantillo de cedro surgen en los lechos que se labran con regularidad, como los huertos. Aunque el uso de cedro como mantillo no dañará inmediatamente sus hortalizas, es una buena idea limitarlo a las plantas que no se labran cada año. Esto incluye algunas hortalizas, como el ruibarbo y los espárragos, que son plantas perennes.
Consejos para el uso de mantillo de cedro en jardines
El mantillo de cedro en jardines con plantas perennes debe aplicarse a una profundidad de 5-7,5 cm para hortalizas y flores, y de 7,5-10 cm para árboles. Si lo coloca alrededor de los árboles, manténgalo a 15 cm del tronco. Aunque es habitual apilar el mantillo en montículos alrededor de los árboles, en realidad es muy perjudicial y puede impedir el ensanchamiento natural del tronco, lo que aumenta la probabilidad de que sea derribado por el viento. En suelos muy compactados o arcillosos, aplique 7,5-10 cm para ayudar a retener la humedad.




