
Los ásteres que florecen en otoño proporcionan uno de los últimos placeres coloridos de la temporada antes de que llegue el frío invierno. Son plantas resistentes con una constitución robusta y rara vez se ven afectadas seriamente por plagas o enfermedades. Sin embargo, la pudrición por Rhizoctonia del áster es una enfermedad que aparece en las plantas de vez en cuando. Este hongo se encuentra en muchos tipos de plantas y causa una variedad de síntomas.
¿Qué es la pudrición de la raíz del áster?
La Rhizoctonia afecta a muchos tipos de plantas perennes ornamentales e incluso a algunas hierbas y arbustos. Este hongo muy extendido causa plagas, pudriciones y marchitamiento. La información sobre la pudrición del tallo del áster indica que la enfermedad comienza en el suelo. La pudrición del tallo puede progresar en la planta hasta llegar a las hojas y las flores.
La pudrición del tallo y la raíz del aster es el resultado del hongo Rhizoctonia solani. El patógeno es un organismo que se transmite por el suelo y que se encuentra en muchos tipos de suelos. Permanece en el suelo en forma de micelio y esclerocio, que se propagan cuando se remueve el suelo.
El hongo puede atacar las raíces, los tallos y las hojas. Puede ser difícil identificar cuándo comienza la enfermedad en las raíces, a menos que se desentierre la planta. Los primeros signos evidentes pueden aparecer en las hojas que tocan el suelo, donde la hoja se marchita y se vuelve de color marrón oscuro. Los tallos desarrollarán zonas hundidas de descomposición que se volverán de color marrón rojizo. Si se arranca la planta, las raíces serán de color marrón oscuro y blandas.
Condiciones que favorecen la pudrición por Rhizoctonia en los ásteres
En un invernadero, la pudrición por Rhizoctonia puede propagarse rápidamente debido al sustrato compartido y a las esporas que pueden salpicar a otros recipientes en situaciones de hacinamiento. Es más frecuente en climas cálidos y húmedos, seguidos de condiciones secas. El hacinamiento y la falta de circulación de aire favorecen la formación de esporas.
En el jardín, el hongo puede persistir en el suelo durante años y atacar a muchos tipos de plantas, lo que hace que la rotación de cultivos sea en gran medida ineficaz. Incluso puede sobrevivir en macetas y recipientes contaminados, o en herramientas de jardinería y botas.
Un buen cuidado cultural de la planta puede minimizar algunos de los daños causados por la enfermedad, pero, finalmente, la planta sucumbirá a la pudrición del tallo y la raíz del áster.
Control de la rizoctonia del áster
Dado que se trata de un patógeno transmitido por el suelo, el control comienza por el suelo. Si utiliza una mezcla para macetas, asegúrese de que sea estéril y no reutilice tierra vieja de otras plantas. Antes de plantar nada, limpie a fondo todos los recipientes y herramientas.
En el invernadero, separe bien las plantas entre sí y utilice un ventilador para aumentar la circulación del aire. Además, evite regar las plantas desde arriba.
Proporcione a las plantas los cuidados adecuados, ya que las plantas sanas se ven menos afectadas por el hongo que los ejemplares estresados. Si es necesario, aplique un fungicida al suelo. Otro método de control es la solarización del suelo. La clave es la higiene para evitar la propagación de la enfermedad.




