
La agastache, o hisopo de anís, es una hierba aromática, culinaria, cosmética y medicinal. Tiene una larga historia de uso y aporta un toque de azul intenso al jardín perenne. El hisopo de anís también añade un ligero aroma a regaliz al jardín. Esta hierba fácil de cultivar tiene tallos leñosos y cuadrados y puede alcanzar hasta 1 m de altura. No necesita cuidados especiales y, de hecho, una vez establecida, se mantiene prácticamente sola. Una poda ligera mantendrá la planta en óptimas condiciones. En este artículo, analizaremos cuándo y cómo podar la agastache para obtener los mejores resultados y una planta sana.
Información sobre la poda de la agastache
Muchas de nuestras hierbas perennes autóctonas están diseñadas por la naturaleza para prosperar sin ninguna intervención humana. Dicho esto, incluso un ejemplar resistente como el hisopo de anís puede beneficiarse de alguna pequeña intervención. Podar el hisopo de anís cuando es joven a principios de primavera ayudará a que la planta crezca más frondosa. Podar el hisopo de anís a finales del invierno permitirá que los tallos nuevos y frescos crezcan sin obstáculos. La planta también puede crecer bastante bien sin podarla, pero si decide cortarla, sepa cuándo podar la Agastache para obtener los mejores resultados. En la mayoría de las regiones de América del Norte, el hisopo de anís se vuelve marrón y muere durante el invierno. Puede optar por dejarla tal cual, añadiendo un poco más de mantillo alrededor de la zona de las raíces, y esta planta resistente no sufrirá ningún daño. También puede eliminar el material vegetal muerto para limpiar la zona y permitir que el nuevo crecimiento de la planta brille en primavera. La elección es suya y ninguna de las dos opciones es estrictamente correcta o incorrecta. Solo depende del tipo de paisaje que le guste mantener. Podar el hisopo de anís mejorará su aspecto, forzará un nuevo crecimiento compacto y puede aumentar la floración si se eliminan las flores marchitas.
Cuándo podar el agastache
Las plantas herbáceas crecen mejor si se podan a principios de primavera, justo cuando están a punto de aparecer los nuevos brotes. El hisopo de anís también se puede podar y dar forma ligeramente desde la primavera hasta mediados del verano. Suspenda cualquier poda a partir de entonces, ya que puede forzar el crecimiento de nuevos brotes tiernos que pueden dañarse cuando llega el tiempo frío. Esta poda ligera le permitirá eliminar las flores marchitas y evitar la formación de cabezas de semillas y la auto-siembra prolífica. Desentierre la planta y divídala cada tres o cinco años para ayudar a prevenir la muerte del centro y rejuvenecerla.
Cómo podar la agastache
La forma de podar la agastache es tan importante como el momento de hacerlo. Utilice siempre tijeras de podar o podadoras desinfectadas y bien afiladas. Para podar el hisopo de anís, simplemente corte los tallos florales muertos. Si desea forzar un nuevo crecimiento y dar forma a la planta, corte hasta un tercio del material leñoso. Haga cortes en ángulo para alejar la humedad del tallo. Retire el material vegetal justo por encima de un nudo viable. Para rejuvenecer la planta, se puede podar enérgicamente la hisopa de anís eliminando los tallos hasta una distancia de entre 15 y 31 cm del suelo.




