
Los geranios son fáciles de cultivar y suelen ser muy resistentes, aunque estas plantas robustas pueden ser víctimas ocasionalmente de diversas enfermedades. La botritis del geranio es una de las más comunes. El tratamiento de la botritis del geranio implica un enfoque múltiple que incluye tanto prácticas culturales como fungicidas. Aprendamos qué hacer ante la plaga de botritis en las plantas de geranio.
Síntomas de la botritis del geranio
¿Qué es la botritis del geranio? Es una enfermedad fúngica muy molesta que aparece con mayor frecuencia en condiciones de frío y humedad. Las esporas se transmiten a las plantas sanas a través de las corrientes de aire. Los síntomas suelen comenzar con manchas marrones y empapadas de agua en las flores y las hojas, y suelen atacar primero a las flores marchitas. A medida que las zonas afectadas se secan, se sustituyen por masas de hongos esponjosos de color tostado, gris o marrón.
La enfermedad suele extenderse al tallo principal, debilitándolo y provocando la caída de las flores de la planta. Es posible que observe una podredumbre de color marrón oscuro en la parte inferior del tallo. Con el tiempo, toda la planta de geranio se vuelve marrón y seca.
Control de la enfermedad del tizón en las plantas de geranio
Retire inmediatamente las partes afectadas de la planta. Deséchelas en un recipiente hermético para evitar que se propaguen. Recoja con un rastrillo las hojas, flores, brotes y ramitas caídas. Mantenga el área limpia y libre de restos vegetales. Asegúrese de que haya un espacio adecuado entre las plantas, lo que permite una circulación de aire adecuada y reduce la humedad alrededor de las plantas.
Aplique una capa de corteza fina u otro mantillo para evitar que el agua (y las esporas de hongos) salpiquen el tallo. Destruya las flores marchitas y marchitas de la planta. Riegue la base de las plantas, preferiblemente por la mañana, utilizando una manguera de remojo o un sistema de riego por goteo para mantener el follaje lo más seco posible. Evite el riego por aspersión.
Aplique fungicida en forma de pulverización foliar al comienzo de la floración y continúe regularmente durante toda la temporada. La oficina de extensión cooperativa local puede ayudarle a seleccionar el producto más eficaz en su zona. Busque un producto que no sea tóxico para las abejas y otros insectos beneficiosos. Cambie de fungicida periódicamente, ya que la botritis puede volverse resistente.




