
Los árboles frutales son nuestros compañeros en el jardín durante años, y a menudo décadas. Necesitan los mejores cuidados que podamos darles y nuestra recompensa son los alimentos hermosos y nutritivos que nos proporcionan. Las enfermedades de los árboles frutales, como la sarna del peral, pueden robarles a nuestras plantas su vitalidad y salud. Es posible controlar la sarna del peral, que afecta tanto a los perales europeos como a los asiáticos. Un programa anual y un manejo cuidadoso pueden minimizar el daño causado por esta enfermedad común.
Síntomas de la sarna del peral
Las enfermedades causadas por la sarna afectan a muchos árboles, como los manzanos y los perales. Se trata principalmente de un problema estético en los frutos, pero también provoca la muerte de algunas hojas y tallos. Los síntomas de la sarna del peral afectan a los brotes jóvenes, las hojas y los frutos. Algunos consejos sobre cómo tratar la sarna del peral pueden ayudarle a mantener sus frutos libres de imperfecciones y el resto del árbol en buen estado de salud. Los primeros signos de la sarna del peral en los frutos son manchas redondas aterciopeladas, de color verde oliva a negro. El terciopelo desaparece y las lesiones maduran y se vuelven corchosas. Los frutos infectados se atrofian o se deforman. En los tallos, los brotes nuevos presentan manchas aterciopeladas, pero se convierten en cancros duros. Las hojas de los árboles desarrollan lesiones irregulares, a menudo en los márgenes o en las nervaduras. Las lesiones pasan el invierno y producen conidios en la siguiente temporada de crecimiento. Los conidios liberan esporas durante los periodos de clima cálido y húmedo, lo que inicia de nuevo todo el ciclo. Las lesiones de la sarna pueden desarrollarse en tan solo ocho días después de la exposición en material vegetal joven, mientras que las hojas y tallos más viejos pueden tardar meses en mostrar signos.
Cómo tratar la sarna del peral de forma natural
El control de la sarna del peral sin productos químicos requiere cierta vigilancia. Dado que el inóculo vive en el material vegetal enfermo, limpiar las hojas caídas en otoño puede ayudar a prevenir la propagación. La eliminación del material vegetal infectado también puede ser beneficiosa. La fruta suele infectarse ampliamente durante el almacenamiento. Hay que tener mucho cuidado durante la cosecha y separar cualquier fruto que presente incluso la más mínima lesión. Si solo uno llega a la caja de almacenamiento, el resto de la cosecha podría infectarse. La higiene y las buenas prácticas sanitarias son las únicas opciones para controlar la sarna del peral sin necesidad de fumigar.
Control de la sarna del peral con fumigaciones
Es necesario aplicar fumigaciones con fungicidas entre dos y cinco veces durante la temporada, dependiendo del lugar donde crezca el árbol. La fumigación más importante se realiza justo cuando las flores empiezan a ponerse rosadas. A continuación, se suelen realizar pulverizaciones sucesivas cada 10 o 14 días para erradicar todas las esporas. Las pulverizaciones de sulfuro de cal aplicadas en la temporada de letargo tardío (normalmente entre febrero y mediados de marzo) pueden ayudar a prevenir la activación de las esporas. La combinación de métodos químicos y naturales es la mejor forma de controlar la sarna del peral en regiones con un clima cálido y húmedo durante la floración y la fructificación.




