
La jardinería en macetas es una técnica muy útil para quienes desean ampliar sus espacios de cultivo. Los cultivadores pueden optar por plantar en macetas o tiestos por diversas razones. Lo más habitual es que quienes no disponen del espacio adecuado o de las condiciones climáticas apropiadas puedan cultivar plantas que quizá no sean específicas de su zona de cultivo. Para muchos, esto incluye a quienes desean adentrarse en el cultivo de frutas y verduras subtropicales. Una de estas plantas, la naranjilla, es una candidata perfecta para el cultivo en macetas.
Árboles de naranjilla en maceta
Traducido libremente como «naranja pequeña», las plantas de naranjilla son originarias de Sudamérica. Estos miembros únicos de la familia de las solanáceas producen pequeños frutos de color amarillo anaranjado que son muy apreciados para su uso en zumos, así como en repostería y en diversos dulces. Intolerantes a las bajas temperaturas, las plantas maduras producen racimos de pequeños frutos de 5 cm. Aunque técnicamente son parientes de los tomates, los frutos destacan por su sabor dulce (y a veces ácido). Dado que los árboles son intolerantes al frío, no es raro que los jardineros intenten cultivar naranjillas en macetas. Es una forma estupenda de disfrutar de esta fruta de sabor exótico sin tener que viajar a un clima más tropical.




