
El árbol del kapok (Ceiba pentandra), pariente del árbol de la seda, no es una buena opción para jardines pequeños. Este gigante de la selva tropical puede alcanzar los 61 metros de altura, creciendo a un ritmo de entre 3,9 y 10,6 metros al año. El tronco puede alcanzar los 3 m de diámetro. Sus enormes raíces pueden levantar cemento, aceras, ¡cualquier cosa! Si su objetivo es mantener el árbol de kapok lo suficientemente pequeño como para que quepa en su jardín, tiene mucho trabajo por delante. La clave es podar el árbol de kapok con mucha regularidad. Siga leyendo para obtener información sobre cómo podar los árboles de kapok.
Poda del árbol de kapok
¿Te preguntas cómo podar un árbol de kapok? Podar un árbol de kapok puede resultar difícil para un propietario si el árbol ya roza el cielo. Sin embargo, si empiezas pronto y actúas con regularidad, deberías poder mantener a raya un árbol joven. La primera regla para podar un árbol de kapok es establecer un tronco principal. Para ello, debes empezar por cortar las ramas principales que compiten entre sí. Debe eliminar todos los troncos competidores (y las ramas verticales) cada tres años. Continúe con esto durante las dos primeras décadas de vida del árbol en su jardín. Cuando recorte los árboles de kapok, también deberá recordar podar las ramas. La poda del árbol de kapok debe incluir la reducción del tamaño de las ramas con corteza incluida. Si se hacen demasiado grandes, pueden salirse del árbol y dañarlo. La mejor manera de reducir el tamaño de las ramas con corteza incluida es podar algunas ramas secundarias. Cuando podes árboles de kapok, poda las ramas secundarias hacia el borde de la copa, así como aquellas con corteza incluida en la unión de las ramas. La poda de las ramas bajas de los árboles de kapok implica cortes de reducción en aquellas ramas que deberán eliminarse más adelante. Si lo hace, no tendrá que hacer heridas de poda grandes y difíciles de curar más adelante. Esto se debe a que las ramas podadas crecerán más lentamente que las ramas agresivas y sin podar. Y cuanto más grande sea la herida de poda, más probable es que provoque la descomposición.




