
Cultivar berenjenas en el huerto puede ser muy gratificante cuando llega el momento de cosechar estas plantas sabrosas y versátiles. Hay varias variedades entre las que elegir, con diferentes tamaños, formas y colores. Si comprendes lo que necesitan las berenjenas para crecer y prosperar, podrás asegurarte una buena cosecha.
Cómo plantar berenjenas
Al igual que sus primas cercanas, las tomates, las berenjenas (Solanum melongena) son hortalizas de clima cálido. Crecen durante temporadas cortas y cálidas, así que ten en cuenta la temperatura del suelo y del aire cuando planifiques cómo y cuándo empezar a cultivarlas:
- Si empiezas con semillas, asegúrate de que la temperatura del suelo esté entre 24 y 30 grados centígrados. Utiliza una manta calefactora si es necesario. Necesitarán estas temperaturas cálidas y entre dos y tres semanas para germinar.
- Siembre las semillas en el suelo a una profundidad de 0,6 cm. Aclare las plántulas para que queden separadas entre 5 y 7,6 cm.
- Los trasplantes de berenjenas pueden salir al jardín una vez que las temperaturas se mantengan por encima de los 10 °C.
- Separe los trasplantes en el huerto 46 cm entre sí y en hileras separadas 91 cm entre sí.
Cuidado de las berenjenas
Es importante saber dónde plantar las berenjenas. Asegúrese de que los trasplantes se realicen en un lugar del jardín donde reciban pleno sol. El suelo debe ser fértil y estar bien drenado. Modifíquelo si es necesario para asegurarse de que las plantas reciban los nutrientes suficientes y no se encharquen.
Las berenjenas crecen mejor cuando el suelo tiene una humedad constante. Riegue con regularidad, especialmente cuando las plantas son jóvenes, para que desarrollen raíces profundas. Evite el riego por aspersión para prevenir enfermedades, pero considere la posibilidad de utilizar mantillo para mantener el suelo húmedo y cálido, y para evitar las malas hierbas. Por lo general, las berenjenas deben recibir 2,5 cm de lluvia o riego a la semana.
Cuándo recoger una berenjena
Puede esperar a que cada berenjena alcance el tamaño maduro de su variedad para cosecharla, pero también puede recoger las que no estén completamente maduras. Cuando son más pequeñas, las frutas tienen una textura y un sabor más tiernos. No deje que las berenjenas permanezcan en la planta más allá de su madurez, ya que no conservarán su calidad.
Para cosechar las berenjenas, utilice tijeras o podadoras. Si intenta arrancarlas, es muy probable que dañe la planta, la fruta o ambas cosas.
Las berenjenas no se conservan bien. Se pueden guardar durante aproximadamente una semana en el frigorífico. Se pueden encurtir, pero otros métodos de conservación no dan buenos resultados. Las berenjenas siempre es mejor consumirlas frescas. Por este motivo, es aconsejable empezar a recolectar los frutos cuando son más pequeños e inmaduros para prolongar el periodo de cosecha.




