
El anís es una planta anual alta y tupida, con hojas densas y plumosas y racimos de pequeñas flores blanquecinas que finalmente producen semillas de anís. Las semillas y las hojas tienen un sabor cálido, característico y algo parecido al regaliz. Esta popular hierba culinaria es fácil de cultivar a partir de semillas, pero la pregunta es: ¿qué hacer con las semillas de anís una vez cosechadas? ¿Cómo se utiliza el anís como especia y cómo se cocina con él? Siga leyendo y descubra algunas de las muchas formas de utilizar las plantas de anís.
Uso de las plantas de anís
Las plantas de anís se pueden cosechar cuando son lo suficientemente grandes como para cortarlas. Las diminutas y aromáticas semillas están listas para la cosecha aproximadamente un mes después de la floración.
Qué hacer con las plantas de anís en la cocina
Las semillas de anís tostadas se utilizan para hacer galletas picantes, pasteles y varios tipos de pan. También se utilizan para elaborar deliciosos siropes. Las semillas también se incorporan a platos calientes, como la col y otras verduras crucíferas, tubérculos al horno o al vapor, y sopas o guisos. El licor con sabor a anís es tradicional en gran parte del mundo hispanohablante. En México, el anís es un ingrediente principal del «atole de anís», una bebida caliente de chocolate. Aunque las semillas se utilizan más comúnmente en la cocina, las hojas de anís añaden un toque de sabor a las ensaladas frescas. También son una guarnición atractiva y sabrosa para una gran variedad de platos.
Cómo usar el anís con fines medicinales
Masticar unas cuantas semillas de anís ayuda a aliviar el mal aliento. Según se informa, el anís también es un remedio eficaz para los gases intestinales y otras molestias gastrointestinales. Se ha demostrado que el anís mejora los síntomas de las úlceras en ratas, pero, hasta la fecha, no se han realizado estudios en humanos. El anís también se utiliza como remedio para diversas afecciones, como la secreción nasal, los dolores menstruales, el asma, el estreñimiento, las convulsiones, la adicción a la nicotina y el insomnio. Nota: Antes de intentar utilizar el anís con fines medicinales, consulte a un médico o a un herbolario profesional para que le aconsejen.




