
En el momento de escribir estas líneas, nos encontramos en medio de una pandemia mundial, cuyo alcance no se había visto desde 1918. La incertidumbre de estos tiempos ha llevado a muchas personas a dedicarse a la jardinería por una u otra razón. En medio de estos esfuerzos, muchas personas han encontrado agradecimiento y gratitud en el jardín.
Cuando los jardineros dan gracias desde el jardín, pueden estar agradecidos por los alimentos que ponen en la mesa o por el sol que les da en la cara. ¿De qué otras formas se puede dar gracias desde el jardín?
Gratitud y agradecimiento en el jardín
Sentir gratitud y agradecimiento en el jardín trasciende la afiliación religiosa o la falta de ella. Todo se reduce a apreciar el momento o reconocer el poder del ritual de cavar un hoyo y plantar una semilla o una planta, un ritual casi sagrado que se ha practicado durante miles de años.
La gratitud en el jardín puede provenir del hecho de que su familia tendrá mucho para comer o de que, al cultivar sus propios productos, la factura del supermercado se ha aligerado. El agradecimiento en el jardín puede reflejarse en el trabajo conjunto con tus hijos, tu pareja, tus amigos o tus vecinos. Refleja una especie de compañerismo y nos recuerda que todos estamos juntos en esto.
Razones por las que los jardineros dan gracias en el jardín
Algunos jardineros dan gracias porque este año los árboles frutales o las zarzamoras han dado buenos frutos, mientras que otros se detienen y dan gracias por su suelo fértil, el sol abundante y el agua.
Algunos jardineros pueden dar gracias desde el jardín por la ausencia de malas hierbas gracias a la previsión de colocar unos centímetros de mantillo, mientras que otros pueden sentir gratitud en el jardín porque tienen que quitar las malas hierbas y actualmente están de baja o sin trabajo.
Uno puede sentir gratitud en el jardín cuando planta flores, árboles o arbustos y dirigir este agradecimiento a las personas de los viveros. Algunos jardineros no solo aprecian la belleza natural que les rodea, sino que publican mensajes inspiradores o crean zonas de meditación para apreciar plenamente su agradecimiento en el jardín.
La belleza de una flor, el destello del sol entre los árboles, el alegre canto de los pájaros, las ardillas o ardillas listadas correteando, el aroma de una planta de tomate, el susurro de la hierba con la brisa, el olor del césped recién cortado, la vista del rocío en una telaraña, el tintineo de una campana de viento… Por todo esto y mucho más, los jardineros dan gracias.




