
Los árboles frutales a veces presentan muchas irregularidades en su rendimiento, incluyendo la falta de producción de frutos a pesar de un crecimiento exuberante. De hecho, el crecimiento vegetativo exuberante a expensas de la fructificación es una de las quejas más comunes. La edad del árbol, el uso excesivo de fertilizantes nitrogenados o la falta de polinizadores adecuados pueden ser las causas de estas irregularidades. Una irregularidad común observada en los árboles frutales de todo el mundo es la producción bienal. ¿Qué es la producción bienal? La tendencia de algunos árboles frutales a producir abundantemente en años alternos se denomina producción bienal o producción alterna. La fructificación se reduce considerablemente en el año intermedio. A veces, una cosecha abundante va seguida de más de un año de escasa producción. La fructificación va seguida de cerca por el proceso de iniciación de la floración del año siguiente. La fructificación abundante agota las reservas de energía del árbol y pone en peligro la formación de flores del año siguiente, lo que da lugar a una mala cosecha ese año. La irregularidad en la producción de fruta afecta negativamente a las industrias productoras y procesadoras de fruta. Las cosechas abundantes suelen dar lugar a frutos más pequeños y de calidad inferior. El exceso de oferta en el mercado también reduce los precios. Cuando las cosechas fallan al año siguiente, tanto las empresas productoras de fruta como las unidades de procesamiento sufren grandes pérdidas. Un suministro estable es esencial para la sostenibilidad.
Cómo prevenir la fructificación alterna
La estrategia principal para evitar la alternancia en la producción de los árboles frutales es controlar la fructificación excesiva en un año determinado. Esto se logra mediante diversos métodos.
La poda de las ramas es una medida preventiva para reducir la fructificación excesiva en un año y evitar la disminución de la cosecha al año siguiente. Cuando se eliminan algunos de los botones florales mediante la poda, se promueve el crecimiento vegetativo, lo que reduce las posibilidades de una fructificación abundante.
Se ha comprobado que el aclareo de los frutos durante las primeras semanas después de la caída de los pétalos es eficaz contra la alternancia de cosechas. Cuando se reduce la energía necesaria para la fructificación, se promueve el proceso de formación de flores del año siguiente. El aclareo puede realizarse a mano en el caso de los jardineros aficionados, o mediante el uso de productos químicos en el caso de los cultivadores comerciales.
- Aclareo manual: en el caso de los árboles que fructifican cada dos años, se puede reducir una cosecha abundante aclarando manualmente los frutos cuando alcanzan un tercio de su tamaño normal. En el caso de las manzanas, se pueden eliminar a mano todos los frutos excepto los más grandes de cada racimo. Solo se debe permitir que crezca un fruto cada 25 cm (10 pulgadas) en la rama. En el caso de los albaricoques, melocotones y peras, lo ideal es dejar un espacio de 15 a 20 cm (6 a 8 pulgadas).
- Aclareo químico– Se utilizan determinados agentes químicos para controlar la producción bienal en los árboles cultivados comercialmente. Estos productos químicos reducen eficazmente las cosechas abundantes y favorecen cosechas más uniformes. En los huertos cultivados comercialmente, esta técnica que ahorra mano de obra es preferible al aclareo manual.
Además de reducir las cosechas abundantes, puede ser necesario adoptar medidas activas para promover la floración y el cuajado de los frutos con el fin de evitar la alternancia en la producción. Entre ellas se incluyen:
- El uso de reguladores del crecimiento para inducir la floración
- El uso de fertilizantes fosforados, como la harina de huesos
- La plantación de variedades polinizadoras para facilitar la polinización cruzada
- La introducción de colmenas en el momento de la floración para garantizar la polinización
Los árboles jóvenes deben podarse cuidadosamente y protegerse del estrés hídrico y los desequilibrios químicos para disuadir la tendencia a la alternancia de cosechas. También hay muchos cultivares resistentes a la alternancia de cosechas.




