
¿Qué es una bola de musgo Marimo? «Marimo» es una palabra japonesa que significa «bola de algas», y las bolas de musgo Marimo son exactamente eso: bolas enredadas de algas verdes sólidas. Es fácil aprender a cultivar bolas de musgo. El cuidado de las bolas de musgo Marimo es sorprendentemente sencillo y verlas crecer es muy divertido. Sigue leyendo para obtener más información.
Información sobre las bolas de musgo marimo
El nombre botánico de estas fascinantes bolas verdes es Cladophora aegagropila, lo que explica por qué a menudo se las conoce como bolas de Cladophora. El término «bola de musgo» es erróneo, ya que las bolas de musgo Marimo están compuestas íntegramente por algas, no por musgo.
En su hábitat natural, las bolas de musgo Marimo pueden alcanzar un diámetro de entre 20 y 31 cm, aunque es probable que las bolas de musgo Marimo que cultives en casa no lleguen a ser tan grandes… ¡o quizá sí! Las bolas de musgo pueden vivir un siglo o más, pero crecen lentamente.
Cultivo de bolas de musgo
Las bolas de musgo Marimo no son demasiado difíciles de encontrar. Es posible que no las veas en las tiendas de plantas habituales, pero suelen venderlas los comercios especializados en plantas acuáticas o peces de agua dulce.
Deja caer las bolas de musgo pequeñas en un recipiente lleno de agua tibia y limpia, donde pueden flotar o hundirse hasta el fondo. La temperatura del agua debe ser de 22-25 °C (72-78 °F). No necesitas un recipiente grande para empezar, siempre y cuando las bolas de musgo Marimo no estén apretadas.
El cuidado de las bolas de musgo marimo tampoco es demasiado difícil. Coloca el recipiente en un lugar con luz baja o moderada. La luz brillante y directa puede hacer que las bolas de musgo se vuelvan marrones. La luz normal del hogar es adecuada, pero si la habitación es oscura, coloca el recipiente cerca de una lámpara de cultivo o una bombilla de espectro completo.
Cambia el agua cada dos semanas, y con más frecuencia durante el verano, cuando el agua se evapora rápidamente. El agua del grifo normal es adecuada, pero déjela reposar durante 24 horas antes de usarla. Agite el agua de vez en cuando para que las bolas de musgo no descansen siempre en el mismo lado. El movimiento favorecerá un crecimiento redondeado y uniforme.
Frote el recipiente si observa que crecen algas en la superficie. Si se acumulan residuos en la bola de musgo, sáquela del recipiente y enjuáguela en un recipiente con agua del acuario. Apriétela suavemente para expulsar el agua vieja.




