¿Son las plantas seres sensibles? Una investigación sobre la inteligencia vegetal

La sensibilidad es la capacidad de percibir y sentir. Los seres humanos somos seres sensibles. Utilizamos nuestros cinco sentidos para experimentar el mundo y tomar decisiones. Nuestra sensibilidad también significa que tenemos emociones y que las experiencias pueden afectarnos positiva o negativamente. La sensibilidad en otros animales ha sido durante mucho tiempo objeto de debate y, en la actualidad, científicos e investigadores están estudiando si las plantas también podrían ser seres sensibles.

¿Tienen cerebro las plantas?

Una de las principales razones por las que muchos dudan de la existencia de la sensibilidad en las plantas es la falta de cerebro. Las plantas no tienen cerebro. El cerebro es un órgano complejo formado por varios tipos de tejidos, incluidos los nervios que conducen los impulsos eléctricos. El cerebro de un animal es responsable de controlar funciones básicas como la temperatura corporal, la respiración, el hambre y las contracciones musculares automáticas. También controla funciones más complejas como la memoria, el pensamiento, los comportamientos y las emociones. El cerebro forma parte del sistema nervioso, un conjunto de células nerviosas.

Muchos científicos especializados en plantas dirían que las plantas sí tienen un sistema nervioso, aunque esto requiere ampliar esa definición, ya que las plantas no tienen células nerviosas. Sin embargo, las plantas tienen la capacidad de conducir impulsos eléctricos en respuesta a estímulos externos.

Por ejemplo, se ha demostrado que algunas plantas responden al ser devoradas por un insecto u otro animal liberando una toxina. Algunos científicos consideran que esta capacidad de detectar y responder forma parte del sistema nervioso de las plantas.

¿Son inteligentes las plantas? Definición de la inteligencia vegetal

Aún más difícil de definir y más controvertido es determinar si las plantas son inteligentes o no. Según la definición más simple de inteligencia —la capacidad de tomar decisiones y cambiar comportamientos—, las plantas son definitivamente inteligentes.

El ejemplo de la liberación de toxinas es un signo de inteligencia según esta definición. La planta responde a un estímulo de su entorno y cambia su comportamiento como una cuestión de supervivencia. La toxina disuade al animal depredador al producir un sabor desagradable o incluso al dañarlo.

Otro ejemplo indica que las plantas pueden ser capaces de aprender, otro signo de inteligencia. Los investigadores condicionaron a las plantas para que crecieran hacia la suave brisa de un ventilador, asociando la brisa con la luz. La luz es como una recompensa. Cuando se separó de la brisa, las plantas siguieron creciendo hacia el ventilador porque aprendieron a asociarlo con la luz.

¿Son conscientes las plantas?

Otro término importante a tener en cuenta es la conciencia, que a menudo se utiliza incorrectamente para referirse a lo mismo que la sensibilidad. La conciencia es la capacidad de percibir y responder al entorno, mientras que la sensibilidad es la capacidad más avanzada de sentir y experimentar sensaciones positivas o negativas.

La cuestión de la conciencia en las plantas sigue sin respuesta. La mayoría de los científicos se oponen a la idea de que las plantas tengan conciencia, pero un sector cada vez mayor cree que hay pruebas que indican que podrían tenerla.

Las plantas responden claramente a los estímulos de su entorno, como demuestra el ejemplo de la liberación de toxinas. Sin embargo, la cuestión es si esa respuesta es el resultado de la conciencia o de la codificación genética. Muchos investigadores creen que es lo segundo y que las plantas no responden conscientemente a su entorno.

¿Son las plantas sensibles?

Si las plantas son, de hecho, conscientes, como sostienen algunos investigadores, entonces también podrían ser sensibles. Una planta sensible tendría una experiencia positiva o negativa, por ejemplo, al ser devorada por un depredador y responder liberando una toxina.

La conciencia de las plantas es una pregunta difícil de responder, pero la sensibilidad de las plantas es aún más difícil, o incluso imposible, de determinar. Quizás nunca sea posible saber si una planta siente miedo existencial o pánico cuando es devorada por un animal, o si se siente empoderada al liberar una toxina en respuesta.

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