
Por Teo Spengler Si desea plantar un seto fácil de cuidar en una región templada, el acebo japonés puede ser una buena opción. Estos bonitos arbustos de hoja perenne tienen pequeñas hojas verdes, brillantes y sin espinas, y requieren muy poco mantenimiento. Es fácil aprender a cuidar el acebo japonés si se planta en la zona de rusticidad adecuada y en un lugar apropiado del jardín. Siga leyendo para descubrir todo lo que necesita saber sobre el cultivo de los arbustos de acebo japonés.
Plantas de acebo japonés
Las plantas de acebo japonés (Ilex crenata) crecen formando arbustos densos y redondeados de entre 1 y 3 metros de altura y anchura, con hojas brillantes y un porte compacto. Algunas crecen lentamente y otras relativamente rápido, así que elige tu variedad con cuidado. Los arbustos ofrecen pequeñas flores de color blanco verdoso en primavera, pero no son fragantes ni vistosas. Las flores se convierten en bayas negras durante el verano. Estos arbustos de acebo se parecen a las plantas de boj y, al igual que el boj, son excelentes setos. También puedes utilizar especies de acebo de hoja pequeña, como el acebo japonés, como arbustos de base. Las variedades ofrecen diferentes colores y formas, así que elija la que más le guste y se adapte a su jardín.
Cuidado del acebo japonés
Lo mejor es cultivar el acebo japonés en un suelo ligero y bien drenado con abundante materia orgánica. Estos arbustos prefieren suelos ligeramente ácidos y desarrollan deficiencia de hierro si el pH del suelo es demasiado alto. Se pueden plantar en casi cualquier lugar del jardín, ya que toleran tanto el sol directo como la sombra parcial. El cuidado del acebo japonés incluye un riego regular para mantener el suelo húmedo. Es útil esparcir unos centímetros (8 cm) de mantillo orgánico sobre la zona de plantación para retener la humedad en el suelo. Las plantas de acebo japonés crecen mejor en las zonas 6 a 7 u 8, dependiendo del cultivar. En el norte, el frío puede dañar el follaje de la especie, por lo que es recomendable seleccionar un cultivar que sea ligeramente más resistente. A la hora de cuidar el acebo japonés, la poda es importante. Se pueden recortar las puntas de las ramas para eliminar la madera muerta y hacer que la forma sea más atractiva estéticamente. Sin embargo, la poda del acebo japonés también puede ser severa. Al igual que el boj, las plantas de acebo japonés toleran el corte, lo que hace que el arbusto sea una buena opción para un seto de hoja perenne. Si desea un acebo más corto sin podar, pruebe uno de los cultivares enanos como el «Hetzii», que alcanza una altura máxima de 91 cm.




