Bulbos de amarilis en invierno: información sobre el almacenamiento de bulbos de amarilis

Las flores de amarilis son bulbos de floración temprana muy populares que aportan grandes y espectaculares toques de color en pleno invierno. Sin embargo, una vez que esas impresionantes flores se han marchitado, no se acaba todo. Almacenar los bulbos de amarilis durante el invierno es una forma fácil y eficaz de conseguir floraciones recurrentes durante los años siguientes. Siga leyendo para obtener más información sobre el almacenamiento de bulbos de amarilis y cómo pasar el invierno con un bulbo de amarilis.

Almacenamiento de bulbos de amarilis en invierno

Una vez que las flores de su amarilis se hayan marchitado, corte los tallos florales a 1,5 cm por encima del bulbo. ¡No corte las hojas todavía! El bulbo necesita las hojas para acumular energía y poder pasar el invierno y volver a crecer en primavera. Si lo coloca en un lugar soleado, podrá acumular aún más energía.

Si está en una maceta con agujeros de drenaje y las noches son más cálidas que 10 °C (50 °F), puede sacarlo al exterior. Si la maceta no tiene agujeros de drenaje, no la saque al exterior, ya que la lluvia se acumulará y pudrirá el bulbo. Sin embargo, puede trasplantarlo al exterior, a su jardín, durante el verano. Asegúrese de volver a meterlo en casa si hay peligro de heladas.

Almacenamiento del bulbo de amarilis

Cuando el follaje comience a marchitarse de forma natural, córtelo a 2,5-5 cm por encima del bulbo. Desentierre el bulbo y guárdelo en un lugar fresco, seco y oscuro (como un sótano) durante un periodo de entre 4 y 12 semanas.

Los bulbos de amarilis permanecen inactivos durante el invierno, por lo que no necesitan agua ni cuidados. Cuando desee plantar el bulbo, colóquelo en una maceta que no sea mucho más grande que él, con la parte superior por encima del suelo. Riéguelo bien y colóquelo en una ventana cálida y soleada. En poco tiempo debería empezar a crecer.

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