
Muchos jardineros confían ciegamente en el fertilizante de sal de Epsom para rosas, ya que proporciona hojas más verdes, un mayor crecimiento y una floración más abundante. Aunque los beneficios de la sal de Epsom como fertilizante para cualquier planta aún no han sido demostrados científicamente, no hay nada que perder por probarlo. Siempre que se haga correctamente, se puede experimentar con el uso de este mineral como fertilizante en todo el jardín.
¿Ayuda la sal de Epsom a las rosas?
La sal de Epsom es una forma del mineral sulfato de magnesio. Es un producto común que se encuentra en cualquier farmacia. Muchas personas se sumergen en ella para aliviar los dolores y molestias musculares. El nombre proviene de la ciudad de Epsom, en Inglaterra, donde se encontró por primera vez este mineral.
En cuanto a la jardinería, la sal de Epsom puede ser beneficiosa para las plantas porque el magnesio y el azufre son oligoelementos. Una deficiencia de cualquiera de estos nutrientes podría ayudar a que la planta creciera mejor. Concretamente, el azufre es necesario para las proteínas, mientras que el magnesio favorece la producción de clorofila y la fotosíntesis, la germinación de las semillas y la absorción de nutrientes.
Aunque las investigaciones no han demostrado nada, muchos jardineros han informado de los beneficios de las sales de Epsom para los rosales, entre los que se incluyen:
- Follaje más verde
- Mayor crecimiento de los tallos
- Crecimiento más rápido
- Más rosas
Uso de sales de Epsom para rosales
Es posible que nunca hayas probado las sales de Epsom y las rosas, así que ten cuidado y sigue las instrucciones de los cultivadores de rosas con experiencia en el uso de este mineral. Por ejemplo, aplicar demasiada solución de sales de Epsom en las hojas puede provocar quemaduras.
Hay varias formas de utilizar las sales de Epsom para tus rosas. La primera es simplemente incorporar las sales en la tierra alrededor de los arbustos. Utilice entre media taza y tres cuartos de taza de sales de Epsom por planta. Hágalo en primavera cada año.
También puede regar los rosales con una solución de una cucharada de sales de Epsom por cada galón de agua. Puede hacerlo cada dos semanas durante la temporada de crecimiento. Algunos jardineros también ven beneficios en el uso de la solución como pulverizador foliar. Evite usar demasiadas sales de Epsom en esta aplicación debido al riesgo de quemaduras.




