
Además de añadir un toque refrescante al diseño interior, muchas plantas de interior pueden ayudar a mejorar la calidad del aire en el hogar. Una de estas plantas, la dracaena, es una de las favoritas desde hace mucho tiempo debido a su follaje vibrante y colorido. Esto, junto con la facilidad de cuidado de la planta y sus bajos requisitos de luz, la hacen ideal para llevar un follaje exuberante al hogar durante todo el año. Para que las plantas crezcan realmente bien, es importante tener en cuenta sus necesidades específicas de riego. Con unas sencillas pautas, incluso los principiantes en jardinería pueden disfrutar de hermosas plantas de interior de dracaena. ¿Cuánta agua necesita la dracaena? Siga leyendo para obtener más información.
Necesidades de agua de la dracaena
Aunque las plantas dracaena son originarias de regiones subtropicales, estas plantas de interior no toleran los suelos húmedos. Al plantar dracaenas en macetas, asegúrese de que las plantas estén situadas en un recipiente con buen drenaje. Este paso ayudará a prevenir la pudrición de las raíces y otras enfermedades relacionadas con el estrés. ¿Cuánta agua necesita la dracaena y cuándo regarla? Una regla general es regar la dracaena solo cuando el suelo esté seco al tacto. Riegue las plantas abundantemente, o hasta que el agua salga libremente por los agujeros de drenaje de la parte inferior de la maceta. Muchos cultivadores optan por colocar un platillo debajo de los recipientes de plantación para recoger el exceso de agua. Asegúrese de vaciar el platillo después de regar para no dejar agua estancada. También hay que tener en cuenta que las plantas de dracaena son sensibles al flúor. El flúor se encuentra a menudo en los suministros públicos de agua. La exposición al flúor a través del riego, el uso de mezcla para macetas con perlita u otros métodos de fertilización también puede hacer que las hojas se vuelvan marrones o amarillas. Si este problema se hace evidente, considere la posibilidad de regar las plantas con agua embotellada una vez cada pocas semanas. Las plantas de dracaena también se benefician de una ligera nebulización de las hojas varias veces a la semana. Esto es especialmente importante durante los periodos de baja humedad, como los que se producen durante todo el invierno. Sin la humedad suficiente, los cultivadores pueden observar que las puntas de las hojas comienzan a amarillear o a ponerse marrones.




