
«La naturaleza no es más que otro nombre para la salud». ~ Henry David Thoreau. Los jardines están diseñados para todo tipo de funciones. Algunos jardines se cultivan específicamente para obtener alimentos o hierbas medicinales, mientras que otros se cultivan únicamente por su valor estético. Sin embargo, incluso los jardines que solo contienen plantas ornamentales pueden tener cierto valor medicinal y curativo: una colección de plantas destinadas a calmar y sanar la mente y el cuerpo se conoce como jardines curativos. Sigue leyendo para descubrir algunas ideas de jardines curativos que te ayudarán a crear tu propio jardín curativo.
¿Qué son los jardines curativos?
Se trata simplemente de jardines llenos de una gran variedad de plantas que promueven una sensación de bienestar y esperanza. No son, en absoluto, una nueva tendencia en jardinería. De hecho, los jardines terapéuticos se han plantado en hospitales y centros de salud durante siglos. Estos jardines proporcionan un lugar de refugio para los pacientes, sus familias y el personal. Promueven la paz, la curación y el alivio del estrés, además de proporcionar distracción y confort psicológico. En estudios recientes sobre el estrés y sus efectos perjudiciales para la salud, se mostraron imágenes de diferentes cosas a los sujetos de prueba. En la mayoría de los casos, cuando se les mostraban imágenes de la naturaleza, se calmaban de repente. Estas imágenes de la naturaleza también reducían las hormonas del estrés, la presión arterial, la frecuencia respiratoria y la actividad cerebral de los sujetos de prueba. Del mismo modo, los jardines que curan pueden mejorar el sueño y el descanso, así como el estado de ánimo y la tolerancia al dolor.
Cómo crear un jardín curativo
Crear jardines que curan no es nada difícil. De hecho, se puede decir que con solo añadir unas cuantas plantas aquí y allá, ya estás en camino de alcanzar un estado mental más feliz. Dicho esto, los jardines curativos suelen diseñarse solo con plantas y elementos decorativos de aspecto natural. Los colores y texturas suaves y sutiles de la naturaleza suelen tener un efecto calmante y positivo en la mente y el espíritu. Un exceso de objetos de colores vivos u otros materiales decorativos antinaturales puede restar valor a los efectos curativos de un jardín terapéutico. La madera flotante, las piedras grandes y otros elementos naturales son ideales para los jardines terapéuticos. Un jardín terapéutico también requiere zonas de descanso adecuadas para poder disfrutarlo como es debido. Los jardines terapéuticos pueden contener una gran variedad de plantas. Los árboles no solo proporcionan sombra, sino que también transmiten una sensación de fuerza y protección. Los diferentes colores y texturas de las distintas plantas transmiten diferentes sensaciones, así que asegúrese de deleitar los sentidos con una variedad de plantas estimulantes. Por ejemplo, el jardín no tiene por qué ser solo para mirar u oler plantas atractivas y fragantes como la lila, la lavanda y la madreselva para tener efectos curativos en la psique. Las plantas de textura fina, como las hierbas ornamentales, los helechos, etc., también pueden ser relajantes al tacto. También está bien añadir elementos decorativos sutiles, como campanas de viento de aspecto natural o una relajante fuente de agua. Estos pueden atraer el sentido del oído para disfrutar aún más.




