Seamos sinceros: por mucho que nos gustaría que fuera de otra manera, especialmente en invierno, la mayoría de nosotros no vamos a escaparnos pronto a una villa en el Mediterráneo o a un refugio costero apartado. Sin embargo, recientemente, Gal Gadot nos ha dado una muestra de esa energía. Ha compartido una serie de instantáneas en Instagram en las que aparece descansando en un parque bañado por el sol, rodeada de rosales y exuberante vegetación. Parecía tan relajada que nunca imaginarías que «salvar el mundo» figura en su lista de tareas pendientes.
Aunque quizá no sea posible una escapada espontánea de verano, no necesitas el presupuesto de Wonder Woman para recrear esa sensación de «fin de semana fuera» en casa. Con unas cuantas plantas bien elegidas y algunos rincones intencionadamente acogedores, puedes transformar tu jardín en un santuario, uno que se parezca menos a «el lugar donde arranco las malas hierbas» y más a «el lugar donde me escondo de mis correos electrónicos».
Enmarca tu vista con bordes floridos
El secreto del pintoresco telón de fondo de Gal es la superposición de capas. Esas rosas no estaban ahí sin más, sino que creaban una pared de color que parecía un abrazo natural. Para conseguir este aspecto, céntrate en los bordes floridos.
Si desea conseguir al instante la energía de un jardín inglés, busque rosales arbustivos o hortensias de floración repetida. Estos le darán estructura a su jardín y una sensación de intimidad. Si está empezando desde cero, pruebe estas tijeras de podar Fiskars Cuts + More de Lowe’s, ya que son muy afiladas y versátiles.

Piense en grande con árboles en maceta
Nada transmite mejor la sensación de «terraza de un hotel de lujo en Italia» como un cítrico o un olivo en maceta. No solo añaden altura, sino que también aportan un elemento arquitectónico que un parterre estándar no puede igualar. Además, si te apetece y el ambiente te lo permite, hay algo muy sofisticado en sentarse junto a un olivo mientras se toma una copa de vino (u otra bebida de tu elección).
Si tienes un patio que da al sol (y permíteme estrecharte la mano metafóricamente y decirte «enhorabuena por haber triunfado en la vida»), prueba con un limonero Meyer o un naranjo calamondín. Si vives en un clima un poco más frío, una versión artificial o un topiario resistente también pueden hacer maravillas. Si te decantas por el topiario, esta maceta de terracota de Target es sencilla y se puede utilizar en escaleras, patios o cualquier otro lugar que te guste.
Consejo profesional:Coloque las macetas más pesadas sobre ruedas giratorias (pequeñas ruedas que se pueden añadir a casi cualquier cosa) para poder seguir al sol o protegerse del viento. Hacerse daño en la espalda no es precisamente lo que uno espera en vacaciones (ni siquiera en unas vacaciones en casa).

Crea un salón «de destino»
El ambiente vacacional se compone en un 10 % de plantas y en un 90 % de tener un lugar cómodo donde ignorar tus responsabilidades. Gal no estaba sentada en una silla gigante y tosca, sino en una mesa pequeña e íntima rodeada de vegetación.
En lugar de una mesa de comedor enorme, opta por un elegante conjunto de bistró o un par de sillas Adirondack. Para conseguir este look, añade una alfombra impermeable para exteriores como esta de Amazon. Le indicará a tu cerebro que es hora de relajarse, sin cortacéspedes.

Plantas mediterráneas de bajo mantenimiento
Si quieres la estética de una escapada de lujo sin pasar todos los sábados por la mañana con una manguera de riego, estas bellezas resistentes y de bajo mantenimiento son para ti:
- Lavanda: Es la planta vacacional definitiva, ya que hace que la zona huela como un spa y prácticamente prospera sin cuidados.
- Bougainvillea: Destacan por su brillante color rosa; les encanta el calor y quedan preciosas trepando por un enrejado.
- Romero: Es de hoja perenne y siempre puedes echar una ramita en tu limonada.
- Olivos:Incluso las variedades enanas aportan al porche un aire instantáneo de «verano europeo».

El toque final
Transformar tu jardín en un lugar de vacaciones no tiene que ver con la perfección, sino con la capacidad de respirar un poco más profundamente, que es lo que a todos nos gusta hacer en verano. No pasa nada por empezar poco a poco, con unas pocas plantas perennes nuevas o un cojín cómodo. A medida que tu espacio vaya evolucionando, no te sorprendas si tus amigos empiezan a pedirte la contraseña del wifi de tu «resort».




