
Los gusanos para compostaje pueden ser aliados útiles en la guerra contra la basura, pero hasta que no domines la lombricultura, la muerte de los gusanos puede complicar tus esfuerzos. Los gusanos suelen ser bastante resistentes, pero tienen unas exigencias medioambientales muy estrictas. Si tus gusanos para compostaje han muerto, no te rindas: simplemente reinicia tu lecho y vuelve a intentarlo. Sigue leyendo para conocer las razones más comunes por las que mueren los gusanos para compostaje.
Muerte de los gusanos para compostaje
Por lo general, la muerte de los gusanos en los sistemas de compostaje se debe a uno de estos problemas: niveles de humedad incorrectos, temperaturas problemáticas, falta de circulación de aire y exceso o falta de alimento. Mantener una granja de gusanos significa comprobar constantemente estos aspectos clave. Las revisiones periódicas también te ayudarán a evitar las plagas si empiezan a causar problemas. Humedad: la humedad es necesaria para que las lombrices prosperen, pero un exceso es tan perjudicial como una falta de la misma. Humedezca el lecho para que esté ligeramente más húmedo que una esponja escurrida y añada más lecho si va a alimentar a las lombrices con algo especialmente húmedo, como sandía. El lecho adicional absorberá la humedad extra que produce el alimento, protegiendo a las lombrices de ahogarse. Temperatura– Las temperaturas entre 55 y 77 grados Fahrenheit (12 y 25 °C) son ideales para las lombrices, pero no toleran cambios bruscos de temperatura. Ten a mano un termómetro y revisa el contenedor varias veces al día. Si notas que el sol incide directamente sobre el contenedor o si hace mucho calor donde vives, colócalo en un lugar con sombra para evitar que las lombrices se cocinen y mueran. Circulación del aire – La circulación del aire es una causa común de muerte de las lombrices de compost en su contenedor. Incluso si tu contenedor viene con muchos orificios de ventilación preperforados, estos pueden obstruirse y provocar una falta de oxígeno. A veces, el lecho se compacta y es necesario esponjarlo para permitir que el aire circule dentro de las capas. Presta mucha atención a estos factores para que los gusanos prosperen. Alimentación: la alimentación es una parte delicada del mantenimiento de gusanos sanos. Como regla general, los gusanos comen alrededor de media libra (0,25 kg) de comida por cada libra (0,5 kg) de gusanos que haya en su sistema. Cuando empiezan a reproducirse y a propagarse, esta cantidad puede aumentar, pero tendrá que controlar de cerca su consumo. Si les da muy poca comida, los gusanos pueden acabar comiéndose sus propios excrementos, que son venenosos para ellos.




