
Las plantas están tan vivas como nosotros y tienen características físicas que les ayudan a vivir, al igual que los seres humanos y los animales. Los estomas son uno de los atributos más importantes que puede tener una planta. ¿Qué son los estomas? Básicamente, actúan como pequeñas bocas y ayudan a la planta a respirar. De hecho, el nombre «estoma» proviene de la palabra griega que significa «boca». Los estomas también son importantes para el proceso de la fotosíntesis.
¿Qué son los estomas?
Las plantas necesitan absorber dióxido de carbono. El dióxido de carbono es una parte esencial de la fotosíntesis. La energía solar lo convierte en azúcar, que alimenta el crecimiento de la planta. Los estomas ayudan en este proceso al recoger el dióxido de carbono. Los poros de los estomas también proporcionan a la planta una especie de exhalación, ya que liberan moléculas de agua. Este proceso se denomina transpiración y mejora la absorción de nutrientes, enfría la planta y, en última instancia, permite la entrada de dióxido de carbono. Bajo condiciones microscópicas, un estoma (un solo estoma) parece una boca diminuta de labios finos. En realidad, es una célula, llamada célula guardiana, que se hincha para cerrar la abertura o se desinfla para abrirla. Cada vez que el estoma se abre, se produce una liberación de agua. Cuando está cerrado, es posible la retención de agua. Se trata de un delicado equilibrio para mantener el estoma lo suficientemente abierto como para capturar dióxido de carbono, pero lo suficientemente cerrado como para que la planta no se seque. Los estomas de las plantas desempeñan esencialmente una función similar a la de nuestro sistema respiratorio, aunque el objetivo no es introducir oxígeno, sino otro gas, el dióxido de carbono.
Información sobre los estomas de las plantas
Los estomas reaccionan a las señales ambientales para saber cuándo abrirse y cerrarse. Los poros estomáticos de las plantas pueden detectar cambios ambientales como la temperatura, la luz y otras señales. Cuando sale el sol, la célula comienza a llenarse de agua. Cuando la célula guardiana está completamente hinchada, se acumula presión, lo que crea un poro y permite la salida de agua y el intercambio de gases. Cuando un estoma está cerrado, las células guardianas se llenan de potasio y agua. Cuando un estoma está abierto, se llena de potasio y luego entra agua. Algunas plantas son más eficientes a la hora de mantener sus estomas abiertos lo suficiente como para permitir la entrada de CO2, pero reduciendo la cantidad de agua que se pierde. Si bien la transpiración es una función importante de los estomas, la recolección de CO2 también es vital para la salud de las plantas. Durante la transpiración, el estoma libera el subproducto residual de la fotosíntesis: el oxígeno. El dióxido de carbono recolectado se convierte en combustible para alimentar la producción celular y otros procesos fisiológicos importantes. Los estomas se encuentran en la epidermis de los tallos, las hojas y otras partes de la planta. Están por todas partes para maximizar la captación de energía solar. Para que se produzca la fotosíntesis, la planta necesita seis moléculas de agua por cada seis moléculas de CO2. Durante los periodos extremadamente secos, los estomas permanecen cerrados, pero esto puede minimizar la cantidad de energía solar y la fotosíntesis que se produce, lo que provoca una reducción del vigor.




