
Una de las señales más esperadas de la primavera es la aparición de los fragantes y robustos jacintos. Ya sea que se cultiven en el suelo o en macetas en interiores, las flores de esta planta prometen el fin de las bajas temperaturas y las heladas a los jardineros de todo el mundo. Desgraciadamente, no es raro que surjan problemas, siendo uno de los más frecuentes que la planta de jacinto se vuelva marrón. Descubra en este artículo si su jacinto tiene un problema real o si simplemente está pasando por su ciclo de vida normal. ¡Ayuda! ¡Mi jacinto se está volviendo marrón!
Antes de entrar en pánico porque tu jacinto se está volviendo marrón, respira hondo. El oscurecimiento de las plantas de jacinto no siempre es motivo de preocupación. De hecho, a menudo es solo una señal de que han cumplido su función durante el año y se están preparando para desprenderse de sus flores o entrar en letargo. Si tu planta se está volviendo marrón, comprueba estas cosas antes de entrar en pánico:
- Luz. Los jacintos de interior necesitan mucha luz, pero no deben estar en una ventana con luz solar directa. Demasiada luz puede provocar que las hojas del jacinto se vuelvan marrones, al igual que la falta de luz.
- Agua. La pudrición de las raíces es otro problema importante de los jacintos de interior. El exceso de riego puede hacer que el sistema radicular se convierta en puré, lo que inhibe su capacidad para transportar nutrientes a través de la planta. El amarilleamiento y el oscurecimiento son signos de este problema. Si quieres salvarla, saca la planta de la maceta, revisa las raíces y vuelve a plantarla en un sustrato seco. Nunca dejes que las macetas permanezcan en agua en un platillo; en su lugar, deja que el exceso de agua se escurra por el fondo de la maceta.
- Daños por heladas. Los jacintos de exterior a veces se ven afectados por las heladas cuando empiezan a brotar del suelo. Esto suele manifestarse en forma de manchas marrones que luego se convierten en manchas. Evite estas manchas colocando una capa de mantillo de 5 a 10 cm para proteger los brotes tiernos al principio de la temporada.
- Insectos. Los jacintos suelen estar libres de plagas, pero de vez en cuando los atacan los trips o los insectos chupadores de savia. Busque pequeños insectos debajo de las hojas y dentro de los capullos abiertos. Si detecta movimiento o ve lo que parece ser un crecimiento lanudo o escamoso en las zonas marchitas de la planta, rocíela con aceite de neem semanalmente hasta que los insectos desaparezcan.
- Infecciones fúngicas. Infecciones como el hongo Botrytis pueden causar manchas marrones en los jacintos. Las manchas de esta enfermedad son de color marrón grisáceo y se pudren rápidamente. Aumentar la circulación de aire alrededor de la planta y regarla adecuadamente secará este tipo de infección.




