
Los cancros son deformidades físicas que pueden indicar una enfermedad grave en los álamos. A menudo son el primer síntoma de una serie que puede acabar con la muerte del árbol. En este artículo encontrará información sobre la enfermedad del cancro en los álamos.
Cancros en los álamos
Los organismos microscópicos que causan las enfermedades de los álamos entran en el árbol a través de heridas y roturas en la corteza. Un cancro, o zona oscura y hundida en una rama o tronco, se extiende gradualmente por todo el árbol. Si crece hasta cubrir la mitad o más de la circunferencia del tronco, es probable que el árbol muera. Los cancros en las ramas hacen que estas se marchiten y mueran, y la enfermedad puede extenderse al tronco.
No se pueden curar las enfermedades del cancro del álamo, pero es posible evitar que se propaguen y dañen aún más el árbol. También es importante evitar que la enfermedad se propague a los árboles cercanos. Los árboles débiles y enfermos son más propensos a desarrollar cancros que los fuertes y sanos. Si un solo árbol tiene problemas de cancros, tal vez convenga considerar la posibilidad de eliminar el árbol enfermo para salvar los árboles circundantes.
Las enfermedades de los árboles más comunes que causan cancros son similares, pero suelen atacar a especies diferentes. A continuación se presenta una breve lista de las enfermedades que causan cancros en los álamos:
- Es más probable que encuentres Cytospora chrysosperma y Leucocytospora nivea en álamos Simon, Carolina, Lombardía y Silver-leaf, pero las otras especies de álamos también pueden contraer una forma leve de la enfermedad.
- Crytodiaporthe populea es más grave en los álamos Lombardía. La mayoría de las demás especies son resistentes.
- Hypoxylon mammatum infecta a los álamos blancos. También se encuentra en los álamos temblones, los álamos europeos y los sauces.
Tratamiento y prevención de las enfermedades del cancro del álamo
Mantener los árboles sanos es el primer paso para prevenir las enfermedades del cancro. Riegue el árbol durante los periodos de sequía prolongados y abónelo cuando sea necesario. Los álamos que crecen en un suelo fértil no necesitan abono todos los años, pero si los tallos crecen menos de 15 cm en primavera y las hojas parecen más pequeñas y pálidas que el año anterior, es buena idea abonarlos.
El cancro del álamo está causado por hongos que penetran a través de las heridas. Ten cuidado al realizar el mantenimiento del jardín para no dañar la corteza con una podadora de hilo o golpear el árbol con los residuos que salen disparados de la cortadora de césped. Las ramas rotas deben podarse para eliminar los bordes irregulares. Poda el árbol para darle forma mientras es joven, para que las heridas de la poda sean pequeñas.La detección temprana de cancros en los álamos puede permitir tratar el árbol y mantenerlo con vida durante muchos años. Retire las ramas con cancros para evitar la propagación de la enfermedad. Fertilice los árboles infectados anualmente en primavera y riéguelos con la frecuencia necesaria para mantener el suelo húmedo hasta una profundidad de 15 cm. Un buen cuidado contribuye en gran medida a prolongar la vida de su árbol.




