
Añadir altura al jardín de flores es una forma excelente de aportar interés y dimensión. Plantar diferentes enredaderas de clemátide es una forma fácil para los cultivadores de añadir un toque de color vibrante que durará muchas temporadas de cultivo. Sin embargo, las diferentes enredaderas de clemátide tendrán distintos requisitos de crecimiento. En lugar de comprarlas por impulso, es aconsejable investigar bien los tipos de plantas de clemátide antes de plantarlas en el espacio de cultivo para asegurarse de que se satisfacen bien sus necesidades.
Tipos de plantas de clemátide
Las enredaderas de clemátide perennes de larga duración son muy apreciadas en los jardines de flores por su amplia gama de colores vivos y sus interesantes formas florales. Las flores de clemátide, que pueden ser simples o dobles, complementan fácilmente los bordes de flores ya establecidos.
Aunque la resistencia de las enredaderas de clemátide varía en función de la ubicación y el tipo plantado, los cultivadores rara vez tienen problemas para encontrar una variedad que prospere en el jardín. La velocidad de crecimiento y la altura madura de la enredadera también varían mucho en función de los tipos de clemátide plantados.
Independientemente de las variedades de clemátide plantadas, las condiciones de cultivo necesarias serán similares. Aunque estas enredaderas prefieren un lugar que reciba pleno sol, sus raíces prefieren un lugar más fresco y sombreado. Esto las convierte en compañeras ideales para plantar con arbustos ornamentales perennes, como las hortensias. Las preferencias de espaldera también pueden variar de una planta a otra. Aunque algunas variedades de clemátide producen enredaderas trepadoras, otras crecen hacia arriba mediante zarcillos.
Variedades populares de clemátides
Las variedades de clemátides se pueden dividir generalmente en tres tipos: las que florecen en los nuevos brotes (Tipo 1), las que florecen en ambos (Tipo 2) y las que florecen en la madera vieja (Tipo 3). Comprender las necesidades de las diferentes enredaderas de clemátide determinará el número de flores que los cultivadores pueden esperar cada temporada.
Los jardineros que viven en regiones frías pueden preferir las variedades que florecen en madera nueva, ya que el frío invernal puede dañar las plantas. Mientras que los tipos de clemátide de hoja perenne no suelen requerir poda, las variedades de hoja caduca sí requieren un mantenimiento anual. Cada tipo de planta de clemátide requerirá diferentes técnicas de poda para garantizar los mejores resultados.
A continuación se presentan algunas variedades populares de clemátides para añadir a su jardín:
- Clemátide de Armand (Clematis armandii)
- Clemátide vellosa (C. macropetala)
- Clematis alpina (C. alpina)
- Clematis anémona (C. montana)
- Clematis lanuginosa «Candida»
- Clematis de Florida (C. florida)
- «Barbara Jackman»
- « Ernest Markham»
- «Híbrido Hagley»
- «Henryi»
- «Jackmanii»
- «Mrs. Cholmondeley»
- « Nelly Moser»
- «Niobe»
- «Ramona»
- «Duchess of Edinburgh»
- Clematis de Virginia (C. virginiana)
- Clematis de piel de naranja (C. tangutica)
- « Rooguchi»
- Clematis de Texas (C. texensis)
- «Duchess of Albany»
- Clematis italiana (C. viticella)
- «Perle d’Azur»
- «Royal Velours»




