
¿Las plantas gritan cuando están angustiadas? ¿Las plantas gritan cuando las cortas? La idea de que una planta grite es angustiante para los jardineros, pero una nueva investigación sugiere que podría ser un fenómeno real. Un estudio publicado recientemente descubrió que una planta que grita no es exactamente una realidad, pero que las plantas bajo estrés emiten ruidos específicos indetectables para el oído humano normal.
Las plantas estresadas emiten sonidos
Investigadores de la Universidad de Tel Aviv grabaron los sonidos que emiten las plantas bajo estrés. Recientemente publicaron sus hallazgos en la revista Cell. Descubrieron ruidos distintivos emitidos por plantas de tomate y tabaco estresadas por la deshidratación y cuando se les cortaban los tallos.
Utilizaron micrófonos ultrasónicos colocados cerca de las plantas para grabar los sonidos. Estudios anteriores utilizaban detectores conectados directamente a las plantas y registraban las vibraciones. Para el estudio actual, los investigadores querían ver si los sonidos podían oírse a una pequeña distancia de las plantas.
Aunque la frecuencia era demasiado alta para el oído humano, los micrófonos registraron sonidos secos, en lugar de gritos o llantos. Cuando se redujo la frecuencia, los investigadores pudieron oír claramente los ruidos y los describieron como similares al sonido de las palomitas de maíz al reventar.
La frecuencia de los sonidos es demasiado alta para que los humanos puedan oírlos —están en el rango de 40 a 80 kHz—, pero otros animales podrían oírlos. Algunos insectos y mamíferos, como los murciélagos, las polillas o los ratones, podrían captarlos, aunque tendrían que estar cerca. Podría existir un vínculo coevolutivo entre las plantas y cualquier animal que pueda oírlas.
Los sonidos varían según la planta y el tipo de estrés
El hecho de que las plantas emitan sonidos en respuesta al estrés ya es fascinante, pero los investigadores también encontraron variaciones:
- Las plantas de tomate cortadas emitían aproximadamente 25 sonidos por hora.
- Las plantas de tabaco cortadas solo emitían 15 por hora.
- Las plantas de tomate deshidratadas emitían 25 sonidos por hora.
- El tabaco deshidratado emitía 11 sonidos por hora.
Utilizando estas características por tipo de estrés y planta, los investigadores descubrieron que podían utilizar un algoritmo para identificarlas. Mediante el aprendizaje automático, el algoritmo acertó el 70 % de las veces al utilizar los sonidos para identificar la planta y si estaba siendo cortada o deshidratada.
¿Las plantas lloran?
Puede resultar angustiante para los seres humanos pensar que las plantas sufren y gritan cuando tienen sed o que pueden sentir dolor cuando se las corta. Por suerte, es poco probable que esto sea así. Los investigadores creen que los sonidos son causados por burbujas de aire que se forman y estallan en el xilema de las plantas. Este es el tejido que transporta el agua desde las raíces hasta los tallos y las hojas.
Como analogía, sugieren que es similar a los sonidos que a veces hacen las articulaciones al levantarse o moverse. Pueden crujir y chasquear inadvertidamente cuando se someten a tensión. Probablemente lo mismo ocurre con las plantas.
¿Cómo podrían ser útiles los sonidos de las plantas?
¿El hecho de que las plantas emitan sonidos cuando están sometidas a estrés es solo una curiosidad o un dato trivial? ¿O podría ser útil? Los investigadores sugieren lo segundo. El hecho de que puedan distinguir entre los sonidos causados por la deshidratación y los causados por los cortes significa que las plantas pueden comunicarse de alguna manera.
Esta información podría utilizarse en la agricultura para un riego más eficiente, por ejemplo. Si los agricultores pueden detectar los sonidos característicos de la deshidratación, sabrán qué plantas necesitan agua. Los sonidos también eran característicos según el tipo de planta, lo que podría hacer que la identificación de las necesidades de los cultivos fuera aún más precisa y específica.
Que las plantas gritan cuando se cortan o se les causa daño es una idea muy extendida, pero no muy precisa. Sin embargo, este nuevo y emocionante estudio abre una nueva puerta para comprender a nuestros amigos verdes. Las plantas son mucho más misteriosas de lo que la mayoría de la gente cree, y aún tienen mucho que enseñarnos.




