
Los tomates suelen ser lo mejor de muchos huertos domésticos, pero si alguna vez has intentado cultivarlos, sabrás que tienen sus propios retos. Uno de los mayores quebraderos de cabeza para los cultivadores es el tizón temprano de los tomates. Las hojas amarillentas con manchas oscuras en forma de diana que se extienden desde la base de la planta pueden ser un signo revelador. Y si lo dejas pasar, este desagradable hongo puede acabar con toda tu cosecha antes incluso de que consigas tu primer tomate maduro.
Aún así, no te asustes todavía. El truco está en detectarlo a tiempo y actuar con rapidez. Con algunas medidas preventivas de sentido común y un poco de limpieza, puedes mantener la enfermedad bajo control. En primer lugar, si te preguntas cómo se compara el tizón temprano con otros problemas del tomate, echa un vistazo a nuestro análisis completo del tizón del tomate: hay más de un tipo y cada uno se comporta de forma ligeramente diferente.
Entonces, ¿qué es el tizón temprano?
El tizón temprano está causado por hongos llamados Alternaria solani y Alternaria tomatophila. La enfermedad prospera en condiciones cálidas y húmedas, que es básicamente la temporada del tomate en pocas palabras. A pesar de su nombre, no tiene por qué aparecer solo a principios de año. Puede aparecer en cualquier momento en que haya humedad en el exterior, especialmente después de varios días de lluvia o de un rocío intenso por la mañana. A diferencia de la tizón tardío del tomate, que puede destruir una planta casi de la noche a la mañana, el tizón temprano se desarrolla un poco más lentamente, comenzando por las hojas más viejas cerca de la base.

¿Cómo se ve?
Al principio, el tizón temprano es fácil de pasar por alto. Solo se ven unas pocas manchas amarillas en las hojas inferiores. Poco después aparecen manchas marrones oscuras, que pueden tener anillos tenues en su interior, parecidas a una diana. Finalmente, toda la hoja se vuelve amarilla, se marchita y se cae. Cuando la situación es lo suficientemente grave, se empiezan a ver daños en los tallos e incluso en los frutos. Es entonces cuando se nota que el rendimiento y la calidad se ven realmente afectados. Si ya ha tenido problemas con otras enfermedades del tomate anteriormente, deberá estar especialmente alerta.

¿Qué lo causa?
El hongo permanece en el suelo, el compost, la materia vegetal vieja… básicamente en cualquier lugar donde haya cultivado tomates anteriormente. También puede propagarse a través de las herramientas o incluso de las manos. El riego por aspersión no ayuda, ya que deja el follaje húmedo, lo que básicamente es una invitación a la infección. El espacio reducido, la falta de ventilación y el trasplante de plántulas estresadas también pueden propiciar un brote. En resumen, es uno de los problemas más persistentes que tendrás que afrontar con las plantas de tomate.
¿Cómo se trata el tizón temprano?
Lo primero: retire las hojas afectadas en cuanto las detecte. No las tire cerca, guárdelas en una bolsa y, si es posible, sáquelas de su propiedad. A continuación, deje que sus plantas respiren. Pode las ramas inferiores, riegue a nivel del suelo en lugar de por encima y trate de hacerlo a primera hora del día para que la humedad se seque rápidamente.
No existe una cura completa para el tizón temprano en los tomates, pero los tratamientos naturales pueden ralentizar su avance si se detecta a tiempo. El aceite de neem es un producto asequible que resulta muy valioso en el jardín, ya que actúa como fungicida y como control natural de plagas. Se puede comprar en Amazon como tratamiento ya mezclado o en forma de aceite puro para elaborar tu propio spray. El fungicida de cobre, como este fungicida de cobre Bonide Captain Jack’s, disponible en Amazon, es otra solución orgánica que trata muchas enfermedades comunes de las plantas.
Existen fungicidas comerciales etiquetados para Alternaria, como el fungicida Gardentech Daconil, un spray listo para usar, disponible en Amazon. Úsalos como último recurso, teniendo en cuenta que son un tratamiento y no una cura. Si opta por la vía química, alterne los ingredientes activos, ya que los hongos aprenden rápido y se vuelven resistentes. Y recuerde: ningún fungicida es una solución mágica. No van a revertir el daño, pero pueden ayudar a detener la propagación a las hojas sanas.

¿Cómo se evita que vuelva a aparecer?
Estos consejos de prevención son tan importantes como el tratamiento:
- No cultives tomates en el mismo lugar todos los años: rota las hortalizas cada dos o tres temporadas.
- Cubra los tomates con mantillo para crear una barrera que impida que las esporas salpiquen la planta al regar.
- Elija variedades resistentes al tizón siempre que sea posible.
- Si le sobra tierra de la temporada anterior, esterilícela o deséchela si había enfermedades.
Si se está iniciando en el cultivo de tomates, no se pierda nuestra guía completa sobre cómo cultivar tomates de la manera correcta. Te ahorrará mucho ensayo y error.
¿Se pueden comer los tomates de las plantas afectadas?
Por lo general, sí. Si el fruto parece sano o solo tiene una o dos manchas en la piel, puedes cortarlas y seguir utilizándolo. Simplemente descarta los que estén blandos, mohosos o con fugas. El tizón temprano no es perjudicial para los seres humanos, pero afecta al sabor y a la vida útil. Además, aunque se propaga como la pólvora entre las plantas de tomate, no suele saltar a otros cultivos, pero no te arriesgues. Sé inteligente con la limpieza.

¿Es tizón temprano o algo más?
No todas las manchas en las hojas significan tizón temprano. La mancha foliar por Septoria, por ejemplo, tiene puntos más pequeños y uniformes sin el patrón anular. La mancha bacteriana y otras enfermedades también pueden tener un aspecto similar. El lugar donde aparece en la planta, la rapidez con la que se propaga y las condiciones meteorológicas serán factores importantes. En caso de duda, acuda a su oficina local de extensión agrícola.
El tizón temprano en los tomates es una batalla, pero sin duda se puede controlar. Detéctelo pronto y actúe con rapidez, mantenga su jardín limpio y asegúrese de que haya una buena ventilación. Con un poco de esfuerzo y un control regular, podrá mantener sus plantas de tomate produciendo durante toda la temporada. No espere hasta que sea demasiado tarde. Cuanto antes se ponga manos a la obra, más posibilidades tendrá de vencerlo.




