Cinco razones GENIALES para probar Papalo

Una hierba con muchos nombresEl papalo (Porophyllum ruderale) es una novedad en mis macetas de hierbas culinarias. Quizás conozcas esta hierba por otro nombre: papaloquelite, poreleaf, quilquina o cilantro boliviano. La descubrí inicialmente como parte de una exposición de hierbas mesoamericanas. Luego la volví a encontrar en mi granja de hierbas orgánicas favorita. Esta hierba étnica está ganando popularidad, así que decidí probarla.

Apariencia distintiva El papalo es originario de América del Sur y Central. Pertenece a la familia Asteraceae (aster). Sin embargo, sus flores no son su característica distintiva. Sus tallos robustos están cubiertos de hojas ovaladas que se mecen con elegancia en el aire. Esta característica podría ser la razón por la que su nombre deriva de la palabra náhuatl original para mariposa. A medida que avanza la temporada, los cultivadores pueden observar pequeños agujeros en estas hojas únicas. Los agujeros no son causados por plagas, sino que son glándulas translúcidas que contienen los aceites volátiles de la planta. Me encantaba su aspecto y colocaba la planta a propósito de manera que el sol brillara a menudo a través de esos pequeños agujeros únicos. En su estado natural, el papalo puede crecer hasta 1,80 metros y adquirir un aspecto de maleza. Esta podría ser la razón por la que algunos cultivadores de hierbas se muestran reacios a aceptarlo. Al igual que el cilantro, el papalo también tiene una fragancia distintiva similar al pepino que atrae a algunos y repele a otros. Esta planta de forma libre me pareció una delicia. La planté en una maceta con hierba luisa y descubrí que era un tema de conversación durante toda la temporada.

Pruébala Si aún no conoces el papalo, aquí tienes 5 buenas razones para probarlo:

¡Nunca lo sabrás hasta que lo pruebes! ¡Disfrútalo!

Deja un comentario