
Las plantas de gladiolo crecen a partir de bulbos grandes y aplanados llamados cormos. Una de las principales enfermedades de estas plantas con flores es la sarna. La sarna del gladiolo está causada por la bacteria Pseudomonas syringae y ataca los cormos del gladiolo. Si tiene plantas de gladiolo con sarna, le interesará saber más sobre esta enfermedad.
Siga leyendo para obtener información sobre cómo reconocer, prevenir y controlar la sarna del gladiolo.
Sarna en el gladiolo
¿Cómo saber si tiene plantas de gladiolo con sarna? Los síntomas iniciales son pequeños puntos en las hojas inferiores. Estos se convierten en manchas redondas y empapadas de agua, inicialmente de un tono amarillo pálido. Con el tiempo, se oscurecen hasta volverse negras o marrones.
La sarna en los gladiolos ha entrado en la segunda etapa de la enfermedad cuando las lesiones superficiales parecen hundidas, con bordes elevados que tienen la textura de costras. Estas se agrandan y crecen juntas formando grandes áreas de enfermedad.
Las manchas enfermas exudan una sustancia gomosa de color amarillo marrón. En las últimas etapas, la sarna provoca la pudrición del cuello o la base de las plantas. Todas las plantas de gladiolos con sarna tienen un aspecto poco atractivo y enfermizo, y las más afectadas mueren.
Control de la sarna del gladiolo
Para empezar a prevenir o controlar esta enfermedad, es necesario comprenderla. Las bacterias se forman en los bulbos y luego pasan el invierno en el suelo. Pueden permanecer en ambos lugares hasta dos años, lo que dificulta el control de la sarna del gladiolo.
Hay ciertos tipos de situaciones que favorecen la aparición de la sarna. Por ejemplo, se observará más sarna en los gladiolos en climas lluviosos, cuando el suelo está húmedo y el clima es cálido. La aplicación excesiva de fertilizantes nitrogenados también favorece el crecimiento de las bacterias.
Tratamiento de la sarna del gladiolo
El mejor tratamiento contra la sarna del gladiolo consiste en vigilar y cuidar los bulbos. Inspeccione los bulbos cuidadosamente antes de plantarlos. Si parecen estar infectados, no los ponga en la tierra de su jardín. Vuelva a revisar los bulbos cuando los saque de la tierra para almacenarlos durante el invierno. Séquelos bien antes de guardarlos en un lugar fresco y bien ventilado.
Cualquier daño en el bulbo aumenta las posibilidades de que la planta necesite tratamiento contra la sarna del gladiolo. Busque ácaros, gusanos y gusanos alambre en la tierra y elimínelos si los encuentra. Utilice únicamente herramientas de poda esterilizadas y pode solo durante el tiempo seco para evitar la propagación de la bacteria.
Por último, rote los parterres de gladiolos. Nunca plante estas flores en el mismo lugar más de unos pocos años seguidos.




