
Cuando piensas en el apio, lo más probable es que te imagines tallos gruesos de color verde pálido hervidos en sopas o salteados con aceite y cebolla. Sin embargo, hay otra variedad de apio que se cultiva solo por sus hojas. El apio de hoja (Apium graveolens secalinum), también llamado apio para cortar y apio para sopa, es más oscuro, más frondoso y tiene tallos más delgados. Las hojas tienen un sabor fuerte, casi picante, que aporta un toque especial a la cocina. Sigue leyendo para obtener más información sobre el apio de hoja.
Cultivar apio como planta aromática
Una vez que empieza a crecer, el apio de hoja es fácil de cultivar. A diferencia del apio que se cultiva por sus tallos, no es necesario blanquearlo ni plantarlo en zanjas. El apio de hoja prefiere el sol parcial y requiere bastante humedad, así que plántalo en una zona húmeda y riégalo con regularidad. Crece muy bien en macetas y espacios pequeños, alcanzando una altura máxima de 20-30 cm. La germinación es un poco más complicada. La siembra directa no tiene una tasa de éxito muy alta. Si es posible, empieza a cortar el apio de hoja en interior dos o tres meses antes de la última helada de primavera. Las semillas necesitan luz para germinar: presiónelas en la superficie del suelo para que sigan expuestas y riéguelas desde abajo en lugar de desde arriba para no cubrirlas con tierra removida. Las semillas deberían brotar al cabo de dos o tres semanas y solo deben colocarse en el exterior una vez que haya pasado el peligro de heladas.
Usos de la hierba de apio
Las hojas de apio se pueden tratar como una planta que se puede cortar y volver a crecer. Esto es bueno, ya que el sabor es intenso y con un poco basta. Muy similar en apariencia al perejil de hoja plana, el apio de hoja cortada tiene un sabor más fuerte y complementa muy bien sopas, guisos y ensaladas, así como cualquier plato que necesite un toque picante. Colgados boca abajo en un lugar ventilado, los tallos se secan muy bien y se pueden almacenar enteros o desmenuzados.




