
Según la información sobre el ciruelo damasceno, las ciruelas damascenas frescas (Prunus insititia) son amargas y desagradables, por lo que no se recomienda plantar ciruelos damascenos si se desea comer fruta dulce y jugosa directamente del árbol. Sin embargo, cuando se trata de mermeladas, jaleas y salsas, las ciruelas damascenas son pura perfección.
Información sobre el ciruelo damasceno
¿Qué aspecto tienen las ciruelas damascenas? Las pequeñas ciruelas pasas son de color negro púrpura oscuro con pulpa firme de color verde o amarillo dorado. Los árboles tienen una forma redondeada muy atractiva. Las hojas verdes ovoides tienen los bordes finamente dentados. En primavera aparecen racimos de flores blancas. Los ciruelos damascenos alcanzan una altura madura de unos 6 m, con una extensión similar, y los árboles enanos miden aproximadamente la mitad. ¿Son autofértiles las ciruelas damascenas? La respuesta es sí, las ciruelas damascenas son autofértiles y no se necesita un segundo árbol. Sin embargo, la presencia de un polinizador cercano puede dar lugar a cosechas más abundantes.
Cómo cultivar ciruelas damascenas
El cultivo de ciruelos damascenos es adecuado en las zonas de rusticidad 5 a 7 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Si está pensando en cultivar ciruelos damascenos, necesita un lugar donde el árbol reciba al menos entre seis y ocho horas de luz solar directa al día. Los ciruelos no son demasiado exigentes en cuanto al suelo, pero el árbol rendirá mejor en suelos profundos, arcillosos y bien drenados. Un nivel de pH ligeramente por encima o por debajo de la neutralidad es adecuado para este árbol tan adaptable. Una vez establecidos, los ciruelos damascenos requieren pocos cuidados. Riega el árbol en profundidad una vez a la semana durante la primera temporada de crecimiento. A partir de entonces, riega en profundidad cuando el suelo esté seco, pero nunca dejes que la tierra permanezca empapada o se seque por completo. Un mantillo orgánico, como virutas de madera o paja, conservará la humedad y mantendrá a raya las malas hierbas. Riegue abundantemente en otoño para proteger las raíces durante el invierno. Abone el árbol una vez al año, utilizando 237 ml de fertilizante por cada año de edad del árbol. Por lo general, se recomienda utilizar un fertilizante 10-10-10. Pode el árbol según sea necesario a principios de primavera o a mediados de verano, pero nunca en otoño o invierno. Los ciruelos damascenos no suelen necesitar aclareo.




