
Las guayabas, árboles frutales tropicales originarios de México y Sudamérica, son una fruta tan apreciada que existen docenas de variedades. Si te encanta esta fruta exótica pero no tienes espacio en el jardín, no te preocupes. Cultivar guayabas en macetas es fácil. Sigue leyendo para descubrir cómo cultivar guayabos en macetas y otros cuidados para los guayabos en macetas.
Cultivar guayabos en macetas
Hay tres tipos diferentes de guayabas, todos ellos aptos para el cultivo en macetas.
- Guayabas tropicales (Psidium guajava): Las guayabas tropicales son las más jugosas de las tres y tienen los frutos más grandes. Son más sensibles a las heladas que las otras dos y crecen entre 3 y 5 metros de altura.
- Guayabas fresa (Psidium lucidum): Las guayabas fresa son árboles arbustivos con frutos más pequeños y ácidos. Suelen tener un alto rendimiento y alcanzan una altura y anchura ligeramente inferiores a las de las guayabas tropicales, de 4 m. Crecen bien en las zonas Sunset 18 a 24 y son resistentes a temperaturas de hasta -4 °C. (-4 °C).
- Guayabas piña (Feijoa Sellowiana): Las guayabas piña son las más tolerantes a las heladas con frutos cítricos. Son resistentes hasta los 15 grados Fahrenheit (-9 °C) y crecen bien en las zonas Sunset 7, 11 a 24. Los troncos de estos árboles de 5 m se contorsionan y retuercen maravillosamente.
Todas estas variedades pueden cultivarse en tierra o en macetas. Cultivar guayabas en macetas tiene la ventaja añadida de poder trasladarlas a una zona protegida. Aunque las guayabas piña son las más resistentes a las heladas, siguen siendo una planta semitropical que necesita protección contra las heladas intensas.
Cómo cultivar guayabas en macetas
La guayaba crece bien en una variedad de suelos, pero prefiere suelos bien drenados con un pH entre 5 y 7. Plante el árbol con una combinación de tierra para macetas y abono orgánico. Seleccione una maceta que tenga al menos 18 a 24 pulgadas (46-61 cm) de diámetro y la misma profundidad. Asegúrese de que la maceta tenga agujeros de drenaje adecuados. Estas plantas resistentes son adaptables, lo que las convierte en el candidato perfecto para cultivar guayabas en macetas. Elija un lugar para su guayaba cultivada en maceta que esté a pleno sol.
Cuidado de la guayaba en maceta
Las guayabas no necesitan riego profundo frecuente. Durante el clima cálido y la temporada de crecimiento, riegue las guayabas dos o tres veces al mes, profundamente. Durante los meses de invierno, las guayabas son resistentes a la sequía, por lo que se deben regar con moderación. Las guayabas tienen raíces poco profundas que absorben agua y nutrientes rápidamente. Fertilícelas con un fertilizante orgánico granulado una vez cada tres meses. Las guayabas no necesitan mucha poda, aunque son fáciles de moldear. Retire las ramas muertas o cruzadas y elimine el follaje o las ramas que broten por debajo de la unión del injerto (donde la planta frutal se injerta en el portainjerto inferior). Las guayabas dan fruto en los nuevos brotes, por lo que la poda no afectará negativamente a la fructificación. Tenga cuidado de proteger el árbol si es probable que bajen las temperaturas. Cubra el árbol con una sábana o una lona para protegerlo de las heladas. También puede utilizar un ventilador de aire circulante o incluso rociar el árbol con agua para ayudar a aislarlo de las heladas. Colgar luces navideñas en la guayaba es otra forma de proteger el árbol durante las temperaturas bajo cero. Aparte de eso, estos árboles autofructíferos requieren muy poco mantenimiento, y solo hay que esperar a la cosecha de los suculentos y fragantes frutos de la guayaba.




