
¿Tienes un niño quisquilloso con la comida? ¿La hora de la cena se ha convertido en una batalla por las verduras? Prueba a cultivar una huerta de ensaladas en casa con tus hijos. Este truco para padres les permite a los niños conocer una gran variedad de verduras de hoja y anima incluso a los más quisquillosos a probar nuevos sabores. Además, cultivar verduras en casa con los niños es divertido y educativo. Cómo cultivar un huerto de ensaladas en casa La lechuga y las verduras para ensalada son algunas de las plantas más fáciles de cultivar en casa. Estas plantas de hoja germinan rápidamente, crecen rápido en cualquier ventana soleada orientada al sur y alcanzan la madurez en aproximadamente un mes. Siga estos pasos para aprender a cultivar un huerto de ensaladas en interior con sus hijos:
- Hágalo divertido: al igual que con cualquier proyecto apto para niños, fomente la creatividad haciendo que sus hijos decoren sus propias macetas para el huerto de ensaladas en interior. Desde cartones de leche reciclados hasta botellas de refrescos, cualquier recipiente apto para alimentos con orificios de drenaje puede utilizarse para cultivar verduras de ensalada en interior. (Supervise a los niños cuando utilicen objetos afilados).
- Elección de las semillas: deje que sus hijos se sientan responsables de este proyecto permitiéndoles elegir las variedades de lechuga que quieren cultivar. (Si cultiva lechugas de invierno con niños, puede encontrar semillas durante todo el año en centros de jardinería o tiendas online).
- Jugar con la tierra– Esta actividad centrada en los niños nunca parece pasar de moda. Antes de plantar lechugas en interior, pida a sus hijos que llenen sus macetas en el exterior o cubran las zonas de trabajo interiores con papel de periódico. Utilice tierra para macetas de buena calidad, que habrá humedecido previamente hasta que esté húmeda. Llene las macetas hasta 2,5 cm del borde superior.
- Sembrar semillas – La lechuga tiene semillas muy pequeñas que pueden resultar difíciles de manejar para los niños pequeños. Haga que su hijo practique la distribución de semillas en una bandeja de espuma de poliestireno o cómprele un mini bolígrafo de semillas para que lo utilice. Siembre las semillas ligeramente sobre la superficie del suelo y cúbralas con una capa muy fina de tierra para macetas previamente humedecida.
- Cubrir con plástico: para mantener el nivel de humedad necesario para la germinación, cubra la maceta con film transparente. Revise las macetas a diario y retire el plástico una vez que aparezcan las plántulas.
- Proporcione mucha luz solar: una vez que las semillas hayan germinado, coloque las macetas en un lugar soleado donde reciban un mínimo de ocho horas de luz directa. (Cuando cultive ensaladas de invierno con niños, es posible que se requiera iluminación interior adicional). Proporcione un taburete, si es necesario, para que sus hijos puedan observar fácilmente sus plantas.
- Riegue con regularidad– Cuando cultive verduras en interior con niños, anímeles a que comprueben la superficie del suelo a diario. Cuando esté seca, pídales que rieguen ligeramente las plantas. Una pequeña regadera o una taza con pico pueden minimizar los derrames cuando se permite a los niños ayudar a regar.
- Aclare las plántulas de lechuga – Una vez que las plantas de lechuga hayan desarrollado dos o tres pares de hojas, ayude a su hijo a retirar algunas plantas para reducir el hacinamiento. (Utilice como guía la separación entre plantas sugerida en el paquete de semillas). Arranque las raíces de las plantas descartadas, lave las hojas y anime a su hijo a preparar una «mini» ensalada.
- Cosecha de lechugas – Las hojas de lechuga se pueden recoger una vez que alcanzan un tamaño apto para el consumo. Pida a su hijo que corte o rompa con cuidado las hojas exteriores. (El centro de la planta seguirá produciendo hojas para múltiples cosechas).




