Cultivo de la ruda: consejos para el cuidado de la planta

La ruda (Ruta graveolens) se considera una planta medicinal antigua. Antiguamente se cultivaba con fines medicinales (aunque los estudios han demostrado que es ineficaz en la mayoría de los casos e incluso peligrosa), pero hoy en día rara vez se cultiva en los jardines. Pero el hecho de que una hierba haya caído en desuso para su uso original no significa que no pueda tener un lugar en el jardín por otras razones.

¿Qué es la planta de ruda?

Aunque poco conocida, cultivar la hierba ruda en el jardín puede ser útil para el jardinero de varias maneras. Su fuerte olor repele a muchos animales, como perros, gatos y escarabajos japoneses. Por ello, es una excelente planta complementaria. Tiene un crecimiento semileñoso, lo que significa que se puede podar para formar setos. Atrae a algunos tipos de mariposas y, por último, pero no menos importante, es una preciosa flor cortada. Por todas estas razones, es beneficioso para un jardinero aprender a cultivar ruda. Las plantas de ruda tienen hojas de color verde azulado, parecidas a las de los helechos, que son tupidas y compactas. Las flores de la ruda son amarillas, con pétalos rizados en los bordes, y el centro de la flor suele ser verde. La ruda suele alcanzar una altura de entre 60 y 90 cm.

Cómo cultivar la ruda

La ruda crece bien en diversos tipos de suelo, pero se desarrolla mejor en suelos bien drenados. De hecho, crece bien en suelos rocosos y secos en los que muchas otras plantas tienen dificultades para sobrevivir. Necesita pleno sol para crecer bien. Es resistente a la sequía y rara vez, o nunca, necesita ser regada. Se debe tener cuidado al manipular las plantas de ruda. La savia de la planta de ruda suele ser irritante y puede quemar o provocar erupciones en la piel. La ruda se puede cosechar y utilizar en el hogar como repelente de insectos. Basta con cortar algunas hojas y secarlas, y luego meterlas en bolsitas de tela. Estas bolsitas se pueden colocar donde sea necesario para repeler los insectos.

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