
La historia de los higos no es una historia que se pueda contar rápidamente, ya que se cree que abarca unos 11 000 años. Los arqueobotánicos sugieren que esta planta podría haber estado presente en los albores de la agricultura. Siga leyendo para obtener más información sobre la higuera, incluidos los fascinantes y poco comunes usos del higo a lo largo de los siglos.
Información sobre la higuera
El higo es un árbol pequeño que ofrece grandes recompensas al jardinero. Rara vez crece por encima de los 9 metros y tiene un sistema radicular amplio y poco profundo. Pero sus ramas extendidas pueden dar miles de frutos nutritivos cada año. De hecho, a veces incluso se obtienen dos cosechas al año. Sin embargo, los frutos «brevas» de la primera cosecha no son tan deliciosos como los de la segunda, que es la principal.
Historia de los higos
Durante muchos años, se pensó que los higos se domesticaron hace unos 7000 años. Pero recientes hallazgos arqueobotánicos sugieren que los árboles se domesticaron en el Cercano Oriente hace unos 11 000 años. Los investigadores encontraron unos pocos higos secos pequeños y cientos de drupas de higo en una aldea del valle del Bajo Jordán. Fueron descubiertos cerca del yacimiento de la antigua Jericó. Esa ciudad había estado habitada durante varios siglos, pero fue abandonada hace aproximadamente 11 200 años. Eso significa que los higos son unos 1000 años más antiguos que el trigo, la cebada y las legumbres como cultivos agrícolas. Y este nuevo hallazgo sobre la historia de los higos convierte a estos árboles frutales en el cultivo domesticado más antiguo que se conoce.
Usos del higo a lo largo de los siglos
Desde los albores de la humanidad, los usos del higo han sido muchos y variados. Los árboles proporcionaban sombra en las regiones cálidas. En las zonas frías, los troncos se cortaban para obtener leña. Y el principal uso del higo siempre ha sido su nutritivo fruto. Los primeros seres humanos aprendieron a secar los higos para conservarlos. Prensaban los higos secos en panes o los ensartaban en cuerdas. De esta forma, los higos proporcionaban alimento para las arduas travesías por el desierto.
En la actualidad, muchos higos se consumen frescos, aunque las cosechas destinadas a la exportación se tratan para conservarlas. Los usos del higo por parte de los jardineros domésticos incluyen la elaboración de mermeladas, confituras o pastas con los frutos. En algunas zonas, los higos secos se tuestan y se muelen como sustituto del café. En los países mediterráneos, los higos de baja calidad se convierten en alcohol para dar sabor a licores y tabaco.




