Plantas medicinales de anís: ¿por qué es bueno el anís para la salud?

El anís es una bonita hierba perenne, pero puede hacer mucho más que añadir interés visual a tu jardín. Cultivar plantas medicinales de anís y recolectar las semillas significa que puedes añadir este remedio natural a base de hierbas tanto a tu cocina como a tu botiquín.

¿Por qué es bueno el anís?

El anís, o semilla de anís, proviene de la planta conocida como Pimpinella anisum. Es originaria de Oriente Medio, crece hasta unos 61 cm de altura y produce racimos de pequeñas flores blancas. No debe confundirse con el anís estrellado, Illicium verum, un árbol de hoja perenne originario de China. Las semillas de anís se han utilizado durante mucho tiempo por su sabor a regaliz en alimentos y bebidas, pero también tienen algunos beneficios para la salud. Puede cosechar las semillas de sus plantas de anís si deja que las flores se desarrollen y las vainas maduren completamente. Algunos de los beneficios del anís para la salud son:

  • Minerales, como manganeso, zinc, calcio, hierro, potasio, magnesio y cobre.
  • Vitaminas del grupo B, como niacina, tiamina, riboflavina y piridoxina.
  • Antioxidantes, como las vitaminas C y A.
  • Favorece unos niveles saludables de azúcar en sangre.
  • Propiedades antifúngicas y antibacterianas.
  • Protección contra las úlceras estomacales.
  • Alivio de problemas digestivos como hinchazón, gases, náuseas y calambres abdominales.

Cómo usar las semillas de anís

El uso del anís con fines medicinales es algo que debe consultar con su médico. Consulte siempre a su médico antes de probar cualquier medicina a base de hierbas. Si le da el visto bueno, puede cultivar su propio anís para utilizarlo con fines medicinales o en la cocina por su delicioso sabor. Puede utilizar las semillas de anís como cualquier otra semilla en la cocina, secándolas y moliéndolas en un molinillo de especias. También puede beneficiarse de los aceites naturales que se encuentran en las semillas, el anetol y sus derivados, triturándolas y dejándolas en remojo en agua hirviendo durante varios minutos, como si fuera un té. También puede infusionar aceite con semillas de anís trituradas. En la cocina, utilice las semillas de anís en galletas, pasteles, pan, guisos, licores infusionados y tés. Con fines medicinales, utilícelas en forma de té o utilice el aceite infusionado para tratar afecciones de la piel, como las infecciones fúngicas. Las semillas de anís se consideran relativamente seguras, pero, al igual que con cualquier hierba, utilícelas con precaución y consulte siempre a su médico antes de utilizarlas como hierba medicinal

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