
No sé si esta obra maestra culinaria nació de la ingenuidad o del aburrimiento, pero es bastante extraña. La tendencia es asar una cabeza de girasol. Sí, esa enorme flor llena de semillas que queda después de que caen los pétalos dorados más grandes. Se supone que sabe y tiene la textura del maíz en mazorca, pero lo probamos y puedo decir que es otra historia.
¿Se puede comer un girasol entero?
¿Se puede comer un girasol entero? Esta tendencia gastronómica es un poco extravagante, pero sin duda vale la pena probarla. Cocinar un girasol entero parece una idea descabellada, pero piénsalo bien. A menudo comemos las nutritivas semillas como aperitivo y a las ardillas les encantan. El truco para asar a la parrilla cabezas de girasol perfectas es el momento de la cosecha. Aprende a cocinar una cabeza de girasol y disfruta de una experiencia culinaria sorprendente.
Muchos jardineros han compartido recetas para comer capullos de girasol. Se cocinan igual que las alcachofas y están muy ricos. ¿Pero cocinar una cabeza de girasol entera? Claro, ¿por qué no? Ahora hay un montón de recetas con cabezas de girasol en Internet. La original, compartida por una empresa de repostería, lleva aceite de oliva, sal, tomates secos y albahaca. Pero antes de ponerte a cocinar, tienes que cosechar la cabeza perfecta. Elige una que haya empezado a formar semillas. Los pétalos exteriores aún estarán adheridos, pero empezarán a desprenderse. Las semillas son blancas y bastante blandas. No pruebes esta tendencia con una cabeza que haya formado cáscaras duras en las semillas. El resultado no será óptimo.
Cómo cocinar una cabeza de girasol
Con el ejemplar perfecto, asar cabezas de girasol es fácil. Precalienta la parrilla a fuego medio. Retira todos los pétalos exteriores e interiores con un cepillo, dejando al descubierto las semillas cremosas. Unta todo con aceite de oliva, espolvorea con sal marina y colócalo boca abajo en la parrilla. Tapa la cabeza y espera 5 minutos. Una vez que la retires, añade un poco más de aceite y sazona al gusto. El ajo es un buen complemento, pero puedes añadir cualquier ingrediente que se utilice para el maíz. Prepáralo al estilo tex-mex, asiático, italiano, como prefieras.
Consejos de recetas con girasol
En los vídeos se puede ver a gente atacando la cabeza llevándosela a la boca y simplemente mordiendo trozos de semillas. Es una forma rústica, pero también problemática. Debido a la ligera curvatura y al tamaño de las cabezas de girasol, acabarás con aceite y condimentos en la nariz y las mejillas. Una forma más fácil es raspar las semillas con un tenedor. Se pueden comer como si fueran un cuenco de maíz pelado y así se evita mancharse la cara. Si quieres probar a cocinar los brotes, quítales la piel gruesa y cuécelos al vapor como si fueran alcachofas. Quedarán tiernos y deliciosos.




