
Cultivar y cosechar sus propias frutas y bayas es uno de los aspectos más gratificantes y agradables del mantenimiento de un jardín. Ya sea que se trate de cuidar unas pocas vides frutales pequeñas o un huerto más grande en el patio trasero, es importante manejar adecuadamente las cosechas para garantizar el mayor tiempo de almacenamiento posible.
Al almacenar las frutas, los productores podrán disfrutar de los productos cultivados en casa durante toda la temporada de cultivo y hasta los meses de invierno. La refrigeración es una parte importante de ello.
¿Por qué hay que refrigerar la fruta?
La refrigeración de la fruta después de la cosecha se utiliza tanto a nivel comercial como por los jardineros aficionados. Refrigerar la fruta es importante para mantener la calidad de la cosecha.
Eliminar el exceso de calor y bajar la temperatura de la fruta a un nivel óptimo ayudará a detener el proceso de maduración. Al reducir la velocidad a la que madura la fruta, se puede almacenar durante más tiempo y reducir la aparición de moho y bacterias, que provocarían el deterioro de la cosecha.
La refrigeración es especialmente útil para los horticultores, ya que les permite suministrar mejor la fruta en función de la demanda y las necesidades de los clientes.
Cómo refrigerar la fruta
El mejor método utilizado para el enfriamiento poscosecha dependerá del tipo de fruta. Mientras que algunas bayas son más delicadas, otras frutas de árbol pueden soportar mejor ciertos procedimientos de enfriamiento. Independientemente del método, será fundamental que las frutas se recojan en el momento adecuado. La fruta cosechada debe estar madura, pero lo suficientemente firme como para que no se descomponga durante el almacenamiento.
Los métodos comunes para enfriar la fruta consisten en el uso de aire frío y/o agua fría. El enfriamiento por aire forzado es especialmente popular, ya que es una forma excelente de bajar la temperatura suavemente. Este método de enfriamiento se realiza cuando la fruta se coloca en una zona refrigerada con la adición de un ventilador para hacer circular el aire. Aunque este método se utiliza ampliamente en el ámbito comercial, muchos jardineros aficionados pueden crear su propia adaptación de esta técnica para enfriar sus propias cosechas de fruta.
Otro método de enfriamiento de la fruta es el denominado hidroenfriamiento. Como su nombre indica, el hidroenfriamiento utiliza agua fría para eliminar rápidamente el exceso de calor de la cosecha. El hidroenfriamiento puede realizarse con mecanismos de enfriamiento especiales o simplemente con hielo. Esta simplicidad lo convierte en una excelente opción para su uso en el hogar. Sin embargo, algunas frutas responden mejor al mojado que otras, ya que el mojado puede provocar la progresión de la pudrición.
A la hora de aprender a enfriar la fruta en casa, cosechar en el momento adecuado ayudará a alcanzar temperaturas óptimas más rápidamente. Esto incluye cosechar temprano por la mañana y eliminar el calor lo antes posible.
Enfriar la fruta que se ha cosechado en el huerto puede ser complicado, pero seguir unos sencillos procedimientos permitirá a los agricultores almacenar sus cosechas durante el mayor tiempo posible.




