
Los daños causados por los tejones pueden ser molestos y desagradables a la vista, pero rara vez causan efectos permanentes. Su comportamiento es habitual y estacional, y por lo general los tejones no suponen un problema en el jardín durante el invierno y el otoño. Si los daños causados por los tejones son lo suficientemente graves como para que sienta la necesidad de tomar medidas, aprenda cómo deshacerse de ellos y minimizar los destrozos que causan al excavar.
Daños causados por los tejones en el jardín
Los tejones tienen una amplia distribución en América del Norte y los países europeos. Son una especie protegida en el Reino Unido, pero las leyes son más flexibles en los Estados Unidos. Los tejones en los jardines tienden a excavar el césped para encontrar insectos y, ocasionalmente, los parterres de flores para comer bulbos o los huertos cuando escasea otro tipo de alimento. Debido a que estos animales son criaturas de hábitos, puede ser muy difícil controlarlos. Para mantener alejados a los tejones puede ser necesario instalar vallas especiales, dejar de alimentar a otros animales y controlar los insectos de forma natural. Los tejones construyen madrigueras, que son complejos refugios donde viven y crían a sus crías. Rara vez lo hacen cerca de los seres humanos, pero, en ocasiones, una familia de tejones puede instalarse en el jardín de una casa. Los efectos más comunes de los tejones en el paisaje son las secciones de césped excavadas. Los animales simplemente buscan larvas, su alimento favorito, y raspan el césped con sus pesadas garras. En céspedes sanos, este daño no es permanente y el césped se recuperará con el tiempo. La excavación suele producirse en primavera, cuando hay larvas. Los tejones son animales muy decididos y pueden dañar vallas y barreras en su búsqueda de alimento. También marcan su territorio excavando «letrinas», zanjas marcadas con orina y heces para disuadir a otros tejones y animales.




