
Las plantas tienen una larga historia de nombres comunes regionales que se les han dado por sus atributos físicos o características únicas. La palabra «marrow» (médula) nos recuerda inmediatamente a la sustancia esponjosa y de color blanco cremoso que se encuentra dentro de los huesos. En los jardines del Reino Unido y otros países del mundo, «marrow» se refiere a ciertas variedades de calabaza de verano, que se denominan «marrow vegetables» (verduras de médula) porque su fruto ovalado, de entre 25 y 31 cm, contiene una pulpa esponjosa de color blanco cremoso rodeada por una piel dura pero fina. Siga leyendo para obtener consejos sobre cómo cultivar plantas de calabaza en su jardín.
Información sobre la planta de calabaza
La hortaliza Curcurbita pepo es la variedad de calabaza más comúnmente conocida como calabaza. Sin embargo, Curcurbita maxima y Curcurbita maschata son variedades similares de calabaza que pueden venderse con el mismo nombre común. Producen plantas medianas a grandes que producen frutos nuevos continuamente durante toda la temporada de cultivo. La abundante producción y el hábito de crecimiento compacto de las plantas de calabaza las hacen ideales para jardines pequeños en paisajes más reducidos. Las plantas maduran en 80 a 100 días. Sus frutos se pueden cosechar prematuramente y utilizarse como calabacines. Las calabazas tienen un sabor bastante insípido por sí solas, pero su pulpa, similar a la de la calabaza, retiene bien las especias, las hierbas y los condimentos. También son un buen acompañamiento para otras verduras o carnes con sabores fuertes. Se pueden asar, cocer al vapor, rellenar, saltear o preparar de muchas otras maneras. Las calabazas no son un superalimento rico en vitaminas, pero contienen mucho potasio.
Cómo cultivar calabazas
El cultivo de calabazas requiere un lugar protegido de los vientos fríos y un suelo rico y húmedo. Las plantas jóvenes pueden ser susceptibles al daño causado por las heladas en primavera. Las plantas también pueden sufrir daños por el viento si no se colocan en un lugar protegido. Antes de plantar calabazas, se debe preparar el suelo con abundante materia orgánica rica para ayudar a proporcionar nutrientes y retener la humedad. La mejor floración y fructificación se logra cuando se plantan a pleno sol y se fertilizan con un fertilizante vegetal cada dos semanas. Las plantas deben regarse con regularidad para mantener el suelo húmedo, pero no encharcado.




