
Pocas cosas hay mejores que disfrutar de la cosecha que tanto te ha costado producir. Las verduras, frutas y hierbas se pueden cosechar durante todo el verano, pero la cosecha de verduras de otoño es única. Incluye verduras de clima fresco, muchas raíces y hermosas calabazas de invierno.
Sembrar a mediados del verano para una cosecha de verduras en otoño
Muchas personas solo siembran en primavera, pero para obtener verduras para la cosecha de otoño, es necesario realizar una segunda o incluso una tercera siembra. Para saber exactamente cuándo plantar, averigüe la fecha media de la primera helada en su zona. A continuación, compruebe el tiempo de maduración de las semillas de cada verdura y sabrá cuándo empezar a plantarlas.
Hay cierta flexibilidad en cuanto al momento de empezar a plantar las semillas, dependiendo del tipo de planta. Las judías enanas, por ejemplo, mueren con la primera helada fuerte. Algunas verduras más resistentes y que pueden sobrevivir a heladas ligeras son:
- Bok choy
- Brócoli
- Coliflor
- Colinabo
- Lechuga de hoja
- Hojas de mostaza
- Espinacas
- Acelgas
- Nabos
Las verduras que se pueden recolectar en otoño incluyen las más resistentes, aquellas que pueden sobrevivir hasta bien entrado noviembre, dependiendo del lugar donde se viva:
- Remolacha
- Coles de Bruselas
- Repollo
- Col rizada
- Cebolla verde
- Kale
- Guisantes
- Rábanos
Recolección de verduras en otoño<5 1>
Si calculas bien el momento adecuado para plantar, obtendrás una buena cosecha otoñal constante durante varias semanas o meses. Lleva un registro de cuándo plantaste cada hortaliza y el tiempo medio hasta su maduración. Esto te ayudará a cosechar de forma más eficiente y a evitar perder ninguna planta.
Cosecha las verduras antes de que maduren si es necesario. Las acelgas tiernas, la mostaza, la col rizada y las coles son más delicadas y tiernas que las hojas maduras. Además, intenta cosecharlas después de la primera helada. El sabor de estas verduras amargas mejora y se vuelve más dulce.
Puedes dejar los tubérculos en la tierra mucho después de la helada. Cubre la superficie con mantillo para evitar que se congelen en la tierra y vuelve a cosecharlos cuando los necesites. No olvide recoger y utilizar los tomates verdes que no hayan tenido tiempo de madurar. Pueden estar deliciosos en escabeche o fritos.




