
Las lluvias prolongadas y abundantes de primavera y otoño son vitales para los árboles del paisaje, pero también pueden revelar secretos sobre la salud de estas plantas. En muchas zonas, los hongos gelatinosos parecen aparecer de la nada cuando hay mucha humedad, lo que lleva a los jardineros aficionados a buscar respuestas.
¿Qué son los hongos gelatinosos?
Los hongos gelatinosos pertenecen a la clase Heterobasidiomycetes; son parientes lejanos de las setas. Estos hongos aparecen en una amplia gama de colores, desde el blanco hasta el naranja, el amarillo, el rosa o incluso el negro, y tienen una textura gelatinosa cuando se exponen a suficiente humedad. Una de las características más notables de estos hongos es su capacidad para absorber hasta 60 veces su peso en agua, lo que los convierte en poco tiempo de pequeños nudos secos en obras de arte naturales de corta duración. Hay muchos tipos de hongos gelatinosos que aparecen en los árboles, pero entre los más comunes se encuentran el hongo oreja de gelatina y la mantequilla de bruja. Como su nombre indica, el hongo oreja de gelatina se asemeja a una oreja humana de color marrón o óxido cuando está completamente hidratado, pero en un día seco, se parece más a un hongo seco con aspecto de pasa. La mantequilla de bruja suele ser mucho más pequeña, por lo que puede desaparecer casi por completo cuando está seca; después de la lluvia, se asemeja a gotas de mantequilla de color amarillo brillante o naranja.
¿Los hongos gelatinosos dañarán mi árbol?
Aunque los hongos gelatinosos en los árboles parecen insidiosos, suelen ser organismos beneficiosos. Algunas especies son parásitos de otros hongos, pero la mayoría ayudan a descomponer la materia vegetal muerta, por lo que los excursionistas suelen verlos cuando pasean por el bosque. Esto es tanto una buena como una mala noticia para su árbol. Los tejidos sanos de su árbol no corren ningún peligro de ser dañados por los hongos gelatinosos, pero su presencia indica que su árbol se está pudriendo internamente en el punto donde se alimentan. Si se trata de una pudrición lenta, puede pasar desapercibida durante años, pero a medida que crece la población de hongos gelatinosos, su repentina explosión de peso durante una tormenta puede hacer que estas ramas ya debilitadas se rompan. Unos pocos hongos gelatinosos no son motivo de preocupación, simplemente poda las ramas afectadas y desecha el material. Sin embargo, si los hongos gelatinosos están muy extendidos y se alimentan del tronco de tu árbol, debes llamar a un arbolista profesional para que evalúe la salud de tu árbol. Los árboles con podredumbre interna oculta son un grave peligro para el paisaje y, al llamar a un experto, puedes evitar daños a tu casa y a las personas que la rodean.




