
Los heléboros son hermosas plantas con flores que florecen a principios de primavera o incluso a finales del invierno. La mayoría de las variedades de esta planta son de hoja perenne, lo que significa que el crecimiento del año anterior sigue presente cuando aparece el nuevo crecimiento primaveral, lo que a veces puede resultar antiestético. Siga leyendo para obtener más información sobre cómo podar los heléboros y cuándo hacerlo para que luzcan lo mejor posible.
Cuándo podar los heléboros
El mejor momento para podar una planta de heléboro es a finales del invierno o principios de la primavera, tan pronto como empiece a aparecer el nuevo crecimiento. Este nuevo crecimiento debe salir directamente del suelo en forma de pequeños tallos. Estos tallos deben seguir rodeados por un anillo de hojas grandes del año anterior.
Es muy posible que las hojas viejas estén dañadas por el frío del invierno y tengan un aspecto un poco áspero en los bordes. Tan pronto como aparezca el nuevo crecimiento, estas hojas viejas se pueden cortar, cortándolas justo en la base. Si el follaje viejo no está dañado y todavía tiene buen aspecto, no es necesario podarlo inmediatamente, pero una vez que los nuevos brotes empiecen a salir, será conveniente quitar los viejos para dejarles espacio.
Si se dejan los brotes viejos durante demasiado tiempo, se enredarán con los nuevos y serán mucho más difíciles de podar. Los heléboros también pueden ser presa de caracoles y babosas, y la gran cantidad de follaje les proporciona lugares húmedos y oscuros donde esconderse.
Cómo podar los heléboros
La poda del eléboro es relativamente fácil. Las plantas son resistentes y la aparición de nuevos brotes es una clara señal para actuar. Retire los brotes viejos cortando limpiamente los tallos lo más cerca posible del suelo. Sin embargo, es importante tener cuidado al podar, ya que la savia de la planta puede irritar la piel. Utilice siempre guantes y limpie bien las tijeras de podar después de usarlas.




