
Es muy común ver Schefflera en oficinas, hogares y otros entornos interiores. Estas hermosas plantas de interior son ejemplares tropicales de larga vida, fáciles de cultivar y que requieren poco mantenimiento. El trasplante de una Schefflera debe realizarse cuando la maceta está abarrotada. En la naturaleza, las plantas en tierra pueden alcanzar los 2 m de altura, pero se puede mantener más pequeña fácilmente podando las puntas. Trasplantar una Schefflera en maceta estimulará el crecimiento y mantendrá el sistema radicular en buen estado.
Consejos para trasplantar una Schefflera
Las dos razones principales para replantar cualquier planta son hacerla crecer más y reemplazar la tierra agotada. El trasplante de una Schefflera puede consistir en trasladarla a una maceta más grande para que crezca más o en la misma maceta con tierra nueva y un ligero recorte de las raíces. Según los expertos en plantas de interior, ambas cosas deben hacerse en primavera.
Hay varias cosas que hay que tener en cuenta al trasplantar una Schefflera. El tamaño que alcanzará y el peso de la maceta son cuestiones importantes. Si no quieres levantar una maceta pesada o no tienes espacio para una planta gigante, lo mejor es mantener la planta en un recipiente del mismo tamaño. Asegúrate de que el recipiente tenga agujeros de drenaje y pueda evaporar el exceso de humedad, un problema común en las plantas.
Es importante cambiar la tierra de las plantas cada pocos años, ya que agotan sus nutrientes. Incluso las plantas que permanecen en la misma maceta pueden beneficiarse de una tierra nueva y de un poco de aireación de las raíces.
Cómo trasplantar una Schefflera
Una vez que haya seleccionado una maceta adecuada, saque la planta de su recipiente. A menudo, lo que observará es que las raíces están muy crecidas, a veces envolviendo todo el cepellón. Se necesita cierta delicadeza para desenredarlas. Remojar primero todo el cepellón en un cubo de agua puede ayudar a desenredar el lío.
Está bien podar las raíces y, en algunos casos, es totalmente necesario para que quepan de nuevo en la maceta original. Lo ideal es que las raíces puedan extenderse y que las nuevas raíces alimenticias vuelvan a crecer rápidamente.
Utilice una buena mezcla para macetas o prepare la suya propia con una parte de tierra de jardín y una parte de musgo esfagno humedecido, y un poco de arena si la mezcla es demasiado densa.
Cuidados posteriores al trasplante de una Schefflera
El trasplante de una Schefflera puede ser duro para la planta. Necesitará algo de tiempo para recuperarse del shock que sufre tras el trasplante, cuando se alteran sus raíces.
Mantenga la tierra ligeramente húmeda y no mueva la planta durante varias semanas. Además, no la abone durante ese mismo periodo, salvo con un fertilizante para trasplantes bien diluido. Una vez que la planta se haya establecido y parezca estar bien, reanude su programa de riego y abonado.
Trasplantar una Schefflera no es difícil, pero si no la ha plantado a la profundidad adecuada o ha cubierto los tallos con tierra, podría tener problemas. Afortunadamente, se trata de plantas muy resistentes y adaptables, y el proyecto no suele causar ningún problema.




