
Las temperaturas cálidas y los días soleados de la primavera marcan el comienzo de la temporada de siembra. Muchas de nuestras verduras favoritas necesitan una larga temporada de crecimiento para producir de manera confiable. Para muchos jardineros del norte, eso significa trasplantar plántulas que se han cultivado en interiores. La mejor oportunidad de éxito con estas pequeñas plantas depende de saber cómo trasplantarlas y aclimatarlas al aire libre. A continuación, ofrecemos algunos consejos para trasplantar plantas que le ayudarán a garantizar una cosecha rentable.
Cuándo trasplantar plántulas
Cultivar plantas a partir de semillas es un proceso sencillo. Las semillas necesitan calor para germinar, una composición de suelo adecuada, humedad y, por último, luz. Pero una vez que tienen un par de hojas verdaderas, es necesario trasplantarlas a recipientes más grandes o al aire libre, a lechos preparados. Trasplantar plantas es algo más que simplemente colocarlas en la tierra. Deben salir al aire libre en el momento adecuado y, tras un breve periodo de exposición, someterse a un proceso denominado «endurecimiento».
Muchas plantas no se trasplantan bien y es mejor sembrarlas directamente en el suelo cuando ya no haya posibilidad de heladas. La mayoría de los paquetes de semillas incluyen consejos sobre si sembrar en interior o directamente en el suelo. Los cultivos de temporada larga se pueden sembrar en interior, en bandejas. Una vez que tengan hojas identificables, se pueden trasladar a recipientes más grandes o trasplantar al exterior. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos o su oficina local de extensión agrícola le orientarán sobre cuál es el momento óptimo para trasplantar en su zona. La planta necesita un sistema radicular fuerte y debe tener al menos la longitud de su maceta.
Endurecimiento de las plántulas trasplantadas
Uno de los procesos más importantes al trasplantar cualquier planta cultivada en un invernadero o en interior es el endurecimiento. Esto le da a la pequeña planta tiempo para acostumbrarse a factores externos como el viento, la exposición al sol y la temperatura. La planta ha sido mimada, y una transición repentina al crecimiento al aire libre la impactaría sin un período de adaptación. Las plantas que no se han endurecido pueden marchitarse o volverse blancas o marrones en respuesta a la luz, el calor o el viento repentinos. Traslade los trasplantes al aire libre durante períodos cada vez más largos a lo largo de una semana. Se adaptarán mejor al aire libre y habrá más posibilidades de que prosperen cuando se coloquen en el suelo.
Consejos para trasplantar plantas
Si una planta ha estado demasiado tiempo en su maceta, es posible que tenga una masa radicular muy densa. Cortar la parte inferior o separar bien las raíces ayudará a que la planta se extienda en el hoyo y produzca más raíces. Afloje la tierra del hoyo lo suficiente en profundidad y anchura para que las raíces puedan extenderse. Retire cualquier piedra, raíz u otro obstáculo para que las raíces tiernas puedan crecer fácilmente. Siga las instrucciones de espaciamiento que figuran en el paquete de semillas e instale los enrejados o tutores necesarios en el momento de la plantación. Algunos jardineros consideran que necesitan un fertilizante para trasplantes. En la mayoría de los casos no es necesario, pero podría dar lugar a plantas más resistentes. Un producto con vitamina B-1 puede ayudar a estimular el crecimiento de las raíces y prevenir el estrés. Riegue bien los trasplantes para asentar la tierra y proporcionar humedad regular.




