
La relación mutualista entre plantas y animales, así como entre plantas y hongos, se denomina simbiosis. Cuando una especie se beneficia de otra, y viceversa, colaboran de formas únicas que los jardineros pueden aprovechar para obtener mejores resultados.
¿Qué es la simbiosis?
La simbiosis entre plantas y animales, así como la simbiosis entre plantas y plantas y entre hongos y plantas, es una relación mutuamente beneficiosa entre organismos de diferentes especies. Estas relaciones se producen de forma natural, pero los jardineros también pueden aprovecharlas para obtener mejores resultados en el cultivo de plantas.
Cómo utilizan los jardineros el mutualismo en plantas y animales
Hay muchas formas de utilizar estas relaciones simbióticas naturales entre plantas, animales e incluso hongos para crear un jardín mejor:
Cultivo asociado
Una de las formas más comunes en que los jardineros utilizan la simbiosis es el cultivo asociado. Esto consiste en colocar ciertas plantas cerca unas de otras para que se beneficien mutuamente. Los indígenas americanos llevan miles de años utilizando un ejemplo de ello. Las judías son legumbres y fijan el nitrógeno en el suelo. El maíz necesita mucho nitrógeno y también proporciona un andamio para las judías trepadoras, por lo que se pueden plantar los tres juntos para obtener dos beneficios.
Otro ejemplo de cultivo asociado es colocar caléndulas alrededor de las hortalizas. Las caléndulas tienen un olor fuerte que ahuyenta a los conejos y a muchas plagas de insectos. Las hortalizas, a su vez, proporcionan luz solar tamizada a las caléndulas mientras crecen. A las caléndulas les encanta el sol a principios del verano, pero más adelante les beneficia un poco de sombra.
Atraer insectos beneficiosos
Los insectos beneficiosos son aquellos que se alimentan de los insectos plaga que dañan las plantas. Al plantar especies que gustan a los insectos beneficiosos, los atraes y proteges tus plantas vulnerables. Por ejemplo, la crisopa verde se alimenta de muchas plagas y se siente atraída por hierbas como el eneldo, el hinojo y el cilantro.
También puede aprovechar la relación natural entre los polinizadores y las plantas con flores para mejorar la salud de su jardín. Los polinizadores, como las abejas y los murciélagos, se alimentan de ciertas flores, lo que a su vez ayuda a dispersarlas. Asegúrate de plantar flores autóctonas que utilicen las especies locales de tu zona.
Crear biodiversidad
La simbiosis entre especies es complicada. Hay muchas relaciones que coexisten en los ecosistemas autóctonos, entre las que probablemente se incluyen algunas que aún no comprendemos. Esta es una de las razones por las que es importante contar con ecosistemas diversos, incluso en los jardines artificiales.
La diversidad de las plantas que utilices en el jardín te permitirá sacar el máximo partido a las relaciones simbióticas. También es importante cultivar especies autóctonas, ya que estas han evolucionado para colaborar entre sí en beneficio mutuo.
La simbiosis natural es un tema fascinante que los jardineros pueden aprovechar para crear espacios más diversos, saludables y productivos.




