
Las pequeñas protuberancias extrañas en las hojas y las protuberancias curiosas en el follaje de su planta pueden ser un signo de problemas de plagas, bacterias u hongos. Estas agallas pueden parecer que están dañando la salud de la planta, pero en realidad son inofensivas. Hay casi tantos tipos de agallas como causas. La identificación de las agallas en las hojas es complicada, ya que muchas agallas son similares. Las agallas suelen recibir el nombre de la especie de árbol y pueden limitarse a una familia o género de plantas. Las causas de las agallas en las hojas de las plantas suelen ser los ácaros y otros insectos chupadores que se alojan bajo el tejido vegetal. Sus actividades alimenticias provocan algunas agallas, mientras que las sustancias químicas secretadas durante el crecimiento de los huevos en la saliva o incluso en las excreciones pueden provocar cambios en el tejido vegetal. Estos cambios pueden no limitarse a protuberancias en las hojas. Las flores, los frutos e incluso las raíces pueden desarrollar estos cambios en el tejido. Las agallas foliares también se encuentran a veces en los tallos y troncos. Otras causas de las agallas son las enfermedades fúngicas y bacterianas. ¿Cómo son las agallas foliares?Cuando se trata de identificar las agallas foliares, incluso el jardinero más experimentado puede preguntarse: ¿qué aspecto tienen las agallas foliares? Su aspecto se reconoce generalmente como una protuberancia, un pico o una zona escamosa de la pulpa de la planta. Son firmes al tacto y pueden recubrir densamente una planta, apareciendo solas o en pares. Las agallas foliares de las plantas pueden ser verdes y coincidir con el material vegetal. También pueden ser de color rosa brillante o rojo y parecerse a granos grandes. Muchas agallas reciben su nombre por su aspecto. Hay agallas en forma de ampolla, brote, pezón, bolsa y bolita, por nombrar algunas. Otras agallas reciben el nombre de la planta afectada, como las agallas del roble. Otras agallas reciben su nombre de la zona afectada. Estas son las agallas de brote, flor, hoja, ramita y raíz. Las agallas no son necesariamente malas para las plantas, pero pueden estropear el aspecto de los ejemplares ornamentales y de gran valor. En estos casos, es importante saber cómo tratar las agallas foliares.
Cómo tratar las agallas foliares
Es más fácil prevenir las agallas foliares que tratarlas una vez que aparecen. De hecho, no se recomienda el tratamiento, ya que las agallas no causan ningún daño y cualquier formulación química utilizada podría, en realidad, causar más daño que beneficio. Antes de que aparezcan protuberancias en las hojas u otras partes de la planta, rocíe con un acaricida para prevenir las agallas en las plantas ornamentales. Los aceites hortícolas y algunos insecticidas serán eficaces, pero no después de que los ácaros se hayan introducido bajo la superficie de la planta. No utilice insecticidas de amplio espectro, ya que dañarán a los posibles depredadores de los ácaros de las agallas. Cuide bien la planta para favorecer su buena salud. Reduzca la posibilidad de que se produzcan lesiones en los tallos y troncos de las plantas, lo que podría favorecer la introducción de insectos, hongos o enfermedades bacterianas. La forma más segura de evitar las agallas es elegir plantas que sean resistentes a las variedades más prevalentes en su zona.




