
Una alternativa al césped tradicional es una opción para los propietarios que están cansados del trabajo que supone mantener un césped tradicional, o para aquellos que están preocupados por el considerable impacto medioambiental que tienen el riego, el abonado y el control de las malas hierbas. Plantar un césped natural supone mucho trabajo al principio, pero una vez establecido, requiere muy poco mantenimiento. Convertir el césped en pradera proporciona refugio a la fauna silvestre, atrae a mariposas y abejas autóctonas, preserva las plantas autóctonas y nutre el suelo.




