
Cualquier jardinero que encuentre ciervos en su vecindario nunca volverá a ver a Bambi con los mismos ojos. En un par de noches, uno o dos ciervos pueden devastar un diseño paisajístico perenne que le ha llevado meses perfeccionar. Aunque ninguna planta está completamente a salvo de los ciervos si estos están hambrientos, hay algunos bulbos que los ciervos detestan y solo consumen en condiciones de extrema necesidad. Si los ciervos son un problema en su zona, renuncie a la idea de plantar tulipanes y opte por bulbos resistentes a los ciervos en sus planes de paisajismo.
Bulbos resistentes a los ciervos
Los bulbos de flores que ahuyentan a los ciervos lo hacen por muchas razones diferentes, pero la mayoría de ellas tienen que ver con las propiedades físicas de las plantas. Algunas de las razones por las que los ciervos se mantienen alejados de una planta son:
- Plantas con sabores y olores fuertes. Al igual que las personas, si algo no sabe bien o no huele bien, es probable que los ciervos no lo coman a menos que estén desesperados.
- Plantas con espinas o púas. Si comerlas es doloroso, son más seguras que los alimentos que no lo son. Lo mismo ocurre con las plantas con hojas peludas. Son desagradables para la garganta y poco apetecibles.
- Plantas con savia espesa o venenosa. La naturaleza proporciona estas propiedades para mantener alejados a los depredadores; en la mayoría de los casos, funciona bien con los ciervos.
Bulbos de flores para mantener alejados a los ciervos
En lugar de preparar un banquete para los ciervos, planifique su jardinería en torno a bulbos florales para mantenerlos alejados. Estas plantas vienen en una gran variedad de colores y alturas, desde el tamaño de un jardín de rocas hasta altas y majestuosas. Elija algunas de estas favoritas para un jardín resistente a los ciervos:
- Narcisos
- Iris holandés
- Jacinto de uva
- Narciso
- Fritillaria
- Campanillas españolas
- Amaryllis




