
Ah, la gloriosa cosecha de albaricoques. Esperamos gran parte de la temporada de cultivo para obtener estos frutos dulces y dorados. Los albaricoques son conocidos por su delicadeza y, por lo tanto, se cosechan antes de que estén completamente maduros. Después de la cosecha, los albaricoques suelen estar sometidos a apilamientos, golpes y empujones, lo que puede magullar la fruta. Algunos consejos para manipular los albaricoques pueden ayudarle a almacenar la fruta a la perfección y disfrutarla durante semanas. Siga leyendo para aprender a almacenar los albaricoques y obtener la mejor cosecha posible. Consejos para manipular los albaricoques Los productores comerciales deben prestar especial atención al embalaje, la temperatura y la humedad cuando almacenan albaricoques para el mercado. Los albaricoques también deben mantenerse separados de las frutas que emiten etileno, ya que este acelera su maduración y disminuye su calidad cuando llegan a las tiendas. Los jardineros aficionados también deben ser conscientes de estos aspectos si quieren que sus frutos, fruto de su esfuerzo, duren más tiempo.
Piensa en los albaricoques como si fueran casi tan delicados como los huevos. Las magulladuras, las heridas en la fruta y los problemas de hongos pueden ser consecuencia de una recolección inadecuada y de un cuidado posterior a la recolección incorrecto. El momento de la recolección variará en función de la variedad y la zona, pero, en general, se deben recoger cuando aún están de color verde amarillento. Cuando los frutos verdes empiezan a dorarse, es el momento de recolectarlos.
A continuación, es importante embalarlos con cuidado para evitar magulladuras, ya que los frutos rozan entre sí y con el recipiente. Se pueden utilizar moldes de espuma para huevos, papel de periódico y otros elementos acolchados para suavizar la superficie de almacenamiento utilizada para guardar los albaricoques después de la cosecha. Nunca apile más de dos capas para evitar aplastar las frutas.
Los productores comerciales enfrían los albaricoques con agua o a temperatura ambiente antes de embalarlos para aumentar su vida útil, pero esto no es necesariamente práctico para el cultivador doméstico.
Cómo almacenar los albaricoques
Después de embalarlos con cuidado, debe cumplir ciertas condiciones ambientales para almacenar los albaricoques después de la cosecha. Las temperaturas óptimas para conservar los albaricoques son de 31 a 32 grados Fahrenheit (-0,5 a 0 °C). Evite cualquier lugar en el que pueda producirse congelación.
La humedad relativa debe oscilar entre el 90 y el 95 %. No coloque las cajas cerca de zonas en las que también almacene manzanas, ciruelas, peras o melocotones, ya que estos frutos liberan gas etileno.
El cuidado de los albaricoques después de la cosecha no es difícil, pero debe seguir algunas reglas para conservar la cosecha. Con ciertas variedades, puede esperar que la fruta fresca se conserve entre una y dos semanas, mientras que otras duran hasta cuatro semanas.
Cumplir las normas medioambientales y de almacenamiento para el cuidado de los albaricoques después de la cosecha le garantizará poder disfrutar de ellos durante mucho tiempo después de que el árbol se haya quedado sin frutos.




